¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

17 noviembre 2014

Canciones Charchas




La portada tiene un rollo subliminal.
Esa roca está en El Tabo. Afuera de la casa de mi abuelita. Es un lugar físico muy importante en mi vida. A nadie le importa. Fue el primer lugar en el que pensé. Ese fin de semana, de modo muy balsa saqué dos tarros de pintura que le sobraban a mi tía más una brocha y me paré a mirar qué hacer. Lo primero que hice fue empezar a tirar varias capas de rosado para tapar un rayado que decía "no a la guerra". Eso siempre quise hacerlo. El drama era que nunca se me ocurría algo para dibujar. Después de tapar con muchas y muchas capas de rosado el rayado (que estaba en negro) hice un rectágulo. Después empecé con el tarro blanco a hacer un marco como los del instagram. Otra vez me quedé en blanco. Pero era la portada de mi primer disco. Yo era el tema. Así que le bolsié el celular a mi hermano y le pedí que me tomara fotos centrado en el medio, las filtré por el instagram, y listo. Tal como andaba, salgo hasta con las manchas de la pintura y el fondo recién pintado. En la actualidad hay un dibujo recuma dentro del cuadro. Es robado, porsupuesto. 






El chino aspirando neoprén la escribí cuando iba en el colegio (1998) Aunque en verdad el año es un carril, pero nicantando es posterior al año 2000. Un día, ordenando, encontré un cuaderno de música y estaba la canción escrita completita. Le faltaba letra no más. Mezclé varias weás: Lo de chino es porque usé escala pentáfona, y lo de aspirando neoprén fue un recuerdo de la infancia, lo represento con el melotrón (de mentira) cuando digo: "naaaadie cree lo que veo.... (digo)" Siempre quise meter un melotrón en alguna canción porque esa sonoridad me encanta. El Reason dentro de su banco de sonidos traía uno, pero para usarlo tenía que tener un controlador MIDI. Lo otro era dibujarlo, exportarlo y después hacerlo calzar. Jugo. Y gracias al ROLAND que me prestó el Miguel para estudiar para mi examen de piano pude realizarlo. Tenía muchos sonidos, y buscando y buscando apareció. Mortal. El dragón es por la historia célebre que le contaron al Rumpy en el Chacotero Sentimental: "Escárlet", la niña que hacía dragones. No detallaré en qué consiste la práctica, pero a muchas personas les abrió la consciencia hasta los confines inexplorados del hipotálamo y los alcances de la sexualidad humana. La baba de caracol es por las cremas esas que venden que sirven para camuflar estrías y cicatrices, entre otras cosas. Fue la primera frase que se me ocurrió, calzaba con la melodía y listo. Mezclé todo. Soy malo para la lírica. No hay mensaje oculto.
Al final debuta mi pequeño y gran KORG MONOTRON obsequiado por mi prima Claudia para un cumpleaños.Fue un experimento pequeño que terminó gustándome y quedando definitivamente. En lo personal es la parte que más me gusta de la canción junto al melotrón mágico.
Yo toqué todo: los palitos, sintetizaor, guitarra de palo, panduro, piano eléctrico y voz. Todo en un puro día y de una pura tirada. Nada de repeticiones ociosas y redundantes.










Amalia evade la tarea surgió por una publicación que la Amalia hizo en el féisbuc. Mucho más extensa y absurda. Me encantó, la transcribí en un cuaderno y me prometí ponerle letra. Un día pesqué la guitarra y el cuaderno y la canción salió natural y espontánea en la tonalidad amiga de DO mayor. La canté y la canté y nunca me convenció la weá: la encontraba fome y repetitiva hasta el dolor. Un día solucioné todo: la subí a MI bemol y en la coda chanté una cadencia rota lo que me salvó de tener que poner un fade out cliché, sucio y bastardo. El título de la canción es porque la Amalia, en vez de estar metida en el féisbuc publicando weás, debería haber estado haciendo sus deberes. La Amalia es toda una letrista, pero no se ha dado ni cuenta.
Yo grabé todo: la guitarra de palo, el panduro, las voces y una cajita de cartón a la que le pegaba con la baqueta de mi micro kultrún souvenir que me compraron mis papás en el mercado de Temuco. 
El fingerpicking de la guitarra es robado.






Estaba en el mismo cuaderno donde me encontré el "Chino Aspirando Neoprén". Íntegra, la melodía y los acordes escritos de comienzo hasta el final. Tenía otro nombre, y al al lado un pedacito de la letra "...vamos a dormir... sha la lá". Es lo único que conserva original. Sólo cambié un acorde menor7b5 que no tenía nada que ver con la línea editorial sonora de este disco: lo eliminé y puse un acorde charcha, porsupuesto. Fuera de eso todo es normal. Es la canción con la que mando a todo el mundo a acostarse. Ha tenido mil versiones, y la he encaletado en todas partes. Este año se las enseñé a los cabros de Quinto Básico A, B y C del Colegio Villa el Sol de la comuna de El Bosque. Fue el primer coro de infantes cantando una canción que hice yo. Juré que me iba a emocionar al ver a todos esos pequeños cantores interpretando una creación de mi autoría, pero me dio lo mismo. Mucha sertralina. Tampoco les enseñé la parte C. Les puse un siete a todos.
Se la dedico a todos los niños del mundo, en especial a la Helena Antonia Arias que la quiero mucho.

Yo grabé todo, la guitarra de palo, el panduro, las voces y el pianito eléctrico. La hexáfona al final es una obviedad... los sueños... 





Esta melodía primero la escribí pensando en trenes y la bauticé como "Perro Seco", en honor a la increíble y triste historia del perro muerto que encontramos en una casa, finado y disecado, amarrado aun de su collar, el pobre. Esa historia es para otra ocasión.
Era sólo la melodía.
Una noche, mientras fingía que dormía para dormirme de verdad, recordé una escena de la peli de Miyazaki "Porco Rosso" donde Fio, volando en el avión de Porco una vez que huyen de Italia, exclama mirando desde las alturas: "El mundo es bello". Entonces ahí decidí que la letra de esa canción hablaría de aviones y lo lindo que se ve todo desde arriba.
Todo era bonito hasta que empecé a escribir y mi depresión, desesperanza y negatividad trágica emergieron inevitablemente. La letra es para el hoyo. No bastaba con volar muy alto, sino que además quería alcanzar las estrellas sabiendo que eso es imposible y al final sólo nos queda el consuelo terrible, poderoso y resignado de soñar, cabros.
Este fue mi primer experimento armando una pista punshi punshi en el Reason y luego tocando la guitarra de palo y las flautas encima.

Yo grabé todo: la guitarra de palo, las voces y la flauta soprano. 





Cuando me enteré que Pablito (mi primo) se iba a casar quedé loco. Decidí, entonces, manifestarme con una cancionsita para entregársela a modo de regalo. El plan era componerla, grabarla, hacer un CD y ponerlo para que junto a su esposa la escucharan en el auto que los llevaría en plan recién casados con todo y los tarritos a la rastra. Como suele ser común en mi existencia el plan no funcionó, pero le hice llegar la canción de todas maneras (con cierto atraso, por lo demás) y la canción debió haber sonado muy lejos de aquí.
Para comenzar a hacer esta concionsita hice como los plagiadores de Tame Impala con Pablito Ruiz y copié el primer verso (sólo la lírica) íntegra de la canción de Javier Barria "Historia de Terror": "Nos vamos a casaaaar..." Era como el pitazo inicial. De ahí tendría que surgir forzosamente algo. Pero no fue tan forzoso porque no me demoré nada y ya tenía la melodía y la letra listas. Hice varias versiones. La primera fue una cumbia Viking 5 style que no me convenció nunca. La segunda fue una cumbia ranchera que tampoco me convenció y por último sólo una ranchera a lo Tigre del Norte style. Tampoco me convencía.
Un día se me prendió la ampolleta y le pedí al gran Juan (Tallarín) que interviniera con su acordeón poderoso. Vino un día a la casa con toda su amabilidad característica, escuchó la maqueta y se puso a improvisar encima. Una hora después ya había puesto todo lo que necesitaba, además de trabajar en la edición y la mezcla (también es un gran sonidista). La canción estaba lista. Ese día tembló más fuerte que la ctm y consideramos eso como una señal de Dios.
Los "Yann Tiersen" de la parte B en el acordeón y el solo de órgano Hammond (de mentira) con su tributo a los Ángeles Negros all included constituyeron la verdad y el toque particular y mágico que terminaron por darle forma definitiva a este pequeño trabajo-regalo para Pablito y su matrionio.
Al final no pude reprimir manifestar mis opciones políticas ("vote por Roxana Miranda") debido a la contingencia política histórica que nos rodeaba.

Aquí no grabé todo.
El Tallarín grabó el solo de Hammond (de mentira) y el acordeón.
Yo samplié la batería, grabé el bajo, la guitarra eléctrica, la guitarra de palo y las voces.  






Esta es la única canción que primero fue una letra. La escribí hace dos años en el Hall de la universidad, en la sede Huérfanos. Una tarde haciendo la hora entre una clase y otra (sepa Dios porqué se le denomina a tal fenómeno como "ventana"). Yo estaba sentado sobre el parqué y me puse a mirar a una cabra de la carrera de teatro que había improvisado una camita con unos asientos y ensayaba algo así como una siesta. Se veía tan bonita... Como casi toda mujer joven se llamaba de un modo, pero se hacía llamar de otro. Entonces yo, soltero por aquél entonces, empecé a fantasear una historia triste (para variar) donde la miraba en un sueño y le cantaba una canción de amor de la cual no se enteraría nunca en su vida.
La primera letra describía las cosas que hacía... aparte de verla dormir después la vi incorporarse, tomar mate, conversar... etc, etc. Apunté a todo ritmo en mi cuaderno de escolar con un lápiz bic que posteriormente me pelaron (como cientos de lápices más durante mi carrera).
Sí, lo sé. Fue un acto de absoluto psicopateo.
La música apareció al poco tiempo después y el destino, tan irónico por lo demás, me dio la oportunidad de poder ayudarla con una lesera y poder conocerla. Ella, muy agradecida, me dijo que en cualquier momento compartíamos una chela y un pito, por la buena onda. Ahí se me murió todo el amor. No supe cómo manifestarle mi repulsión por casi todos los mariguanos del mundo, pero la canción ya estaba hecha, me gustaba mucho y de todas formas la metería en mi primer disco solista.

Grabé la guitarra de palo, el pianito eléctrico y la voz.
Eso de tocar el pianito en su registro alto para que suene como cajita musical es un recurso de dramatismo fácil. Lo sé.

El fingerpicking de esta guitarra también es robado.







Última historia charcha.

Esta historia es la última porque esta canción fue la primera que me prendió la ampolleta de juntar canciones y armar algo así como un disco (aunque no fue la primera en escribirse)
Otra vez andaba de sicópata por la existencia. Y otra vez en la universidad y de una cabra que, como casi toda cabra joven, fue bautizada con un nombre, pero se hacía (hace) llamar por otro.
Yo, soltero por aquél entonces, la miraba cada vez que se cruzaba conmigo. Normal. Un día tuve la oportunidad de cruzar unas palabras e intenté algo así como un coqueteo que resultó en una weá que me ahoga de la vergüenza el sólo evocarla en mi mente. No la detallaré. Normal. Ridículo, pero normal. Pero con el tiempo, y en un acto deliberado de pendejismo de mi parte, hacía notar abiertamente mi instinto de perro ansioso que se te sube en la pierna y te baila el aserejé, sumado a otras manifestaciones más tiernas como escribir sobre una mesa que la amaba, o entregarle una prueba con corazones dibujados (era matea y una vez hizo de ayudante de un profe tomando una prueba). Aparte de estas tonteras me esmeré en informarle a todo el mundo sobre mi aweonamiento.
Creo que no hubo nadie dentro de mi círculo cercano que no estuviera al tanto de esta situación.
Psicópata chilensis atípico: nunca me acerqué a decirle ninguna cosa a la devotshka porque mi corazón tenía la certeza absoluta que la situación no tenía ni pies ni cabeza. Por otra parte mi corazón (el mismo corazón) no sentía un amor genuino y desesperado. Mi cerebro por otra parte, desde el hemisferio darwiniano, ya me había informado que para la postulación para la conservación de la especie con este sujeto yo figuraba como macho omega. Pero la cabra era (es) encachadita y yo no podía evitar hacerle ojito de todos modos.
Un día voy cruzando un pasillo y a un costado estaba ella, toda glamour, -como siempre- conversando con un pelado mariguano. La saludé, pasé, y luego sentí cómo el mariguano y ella se rieron a mi espalda. Me sentí muy humillado, pero sentí que me lo merecía por jugoso y me llevé la vergüenza metida en el bolsillo torturándome calladito no más. ("Chúpalo calladito no más", como una vez nos gritara con mis primos el Pedro Lemebel en el Parque Forestal). Quizá ni siquiera se rieron de mi, pero algo en mi interior me dijo que si, y que de todas maneras ya estaba viejo para weás como aquella y que debía madurar como las paltas, y que cuando alguien me gustara me acercara, le contara y supiera enfrentar los posibles fracasos como alguien con cierta solidez emocional acorde a mis años. JAja. La reweá.
Ya con la lección aprendida llegué a la casa, me fui a acostar y mientras me hacía el dormido para dormirme de verdad empecé a evaluar mi existencia. En eso me puse a imaginar cómo le diría a una devotshka trendy acosada que perdonara todas las molestias ocasionadas y así surgió esta canción, cabros del féisbuc. Estaba tan zombie que no anoté nada de eso pero me prometí, al otro día sin falta, que haría la canción y después la juntaría con las otras que tenía tiradas por ahí y grabaria un disco, lo regalaría y contaría todas las historias que había detrás de cada una de las canciones. En la portada me tomaría una foto en la roca que está en la parcela de mis abuelos maternos en El Tabo. Como no me crece barba me dibujaría unos bigotes dalinianos como símbolo del uso del método paranoio-crítico empleado en lo absoluto durante mis realizaciones, además de algún símbolo de mal gusto (una corchea, que es tan cuma como tatuarse una llave de sol... jejeje) grabaría las canciones solamente con los instrumentos que tengo en mi casa, plagiaría arreglos instrumentales de bandas indie que nadie conoce para que no me cachen, robaría pedazos de canciones de otros, pondría mensajes subliminales en algunas letras, dedicaría varias canciones, lanzaría el disco en Punta Arenas (de hecho, allá fue el lanzamiento, y la Helena lo escuchó completo mientras jugaba a las tacitas) y mandaría una copia física del disco a la Isla de San Andrés (en el Caribe colombiano) jaja, pero esta última weá se me ocurrió recién no más: el disco estaría viajando este miércoles 29 de Noviembre. Es la influecia Deleuziana y el afán de hacer un rizoma con este material para que la gente feliz del caribe tenga un devenir-canción-depresivo. Por otra parte ya encargué mi ukelele poderoso a los Estados Unidos de norteamerica con el que tengo contemplado hacer mi próximo disco tributo a José José.
La vanguardia es asi, dice Charly. 
La voz y la guitarra de palo soy yo. 
El fingerpicking es un chamuyo y mezcla de varias cosas.