¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

23 octubre 2011

Gravedad Charly García.





Cliquee el video mientras lee. Si quiere.

El Charly García es como bien importante en la escena de la música popular argentina y debe estar ubicado, quizá, como en el mismo nivel en lo que Maradona sería para el fútbol del mismo país. 
La historia del rock latino ochentero es casi de los argentinos en realidad (siempre hemos llegado a esa conclusión con mi compare Guillermo), y en ese momento este viejo culiado andaba metido entre medio a todo ritmo, y creo que más que haber estado metido entre medio fue un centro de gravedad para todos los energúmenos que por ese momento les dio por ponerse a hacer música. Cuenta la leyenda que por ahí por el año 1984 vino a dar un concierto con su bandita típica (esa que tenía al Fito y al Willy) ahí donde ahora está el recientemente cerrado cine "Gran Palace", concierto que, por lo demás, pasó mu piola en el sentido de no haber sido un evento muy alumbrado o quizá no tan "cotizado" por el público de aquél entonces. A tal concierto iban más bien los pelolai de la época, quienes por asuntos financieros podían estar al tanto de la vanguardia musical de aquél momento, y uno que otro roquero flaite que intentaba hacer algo en un incipiente atmósfera roquera nacional bastante raquítica. Uno de esos roqueros flaites narró, en un programa de una radio local que oí hace un tiempo en la micro camino a casa, que tal concierto tuvo como un carácter fundacional para muchos (sino todos) los choros que andaban con ganas de armar bandas de roc y tocar. La nostalgia quizá tenía al choro ese idealizando aquél momento, como también su notorio fanatismo que emanaba de su narración, pues contaba que todos los presentes quedaron sapos con el nivel musical y la fuerza que emanaba de aquél espectáculo, y fue como la revelación de que también se podía hacer algo como lo que hacían todas estas bandas extranjeras tan pulentas pero con una identidad local, en este caso argentina -y por qué no- también chilena. Después de eso todos los cabros se habrán ido a chupar por ahí a pasarse películas y fraguar lo que sería el futuro de la música popera de este país.
El Charly García, en ese contexto, fue como un misionero del roc cantado en español, vino con sus discípulos (puros weones wenos) y dejaron sapos a los pobres cabros. Los cuicos partieron a comprarse todo el equipamiento que vieron que se necesitaba, los cabros de clase media partieron a pescar sus cuadernos y escribir poesías roqueras y los pobres, como siempre, pateando piedras. 
En lo personal el Charly García no fue un descubrimiento, porque en algún momento del pasado la máquina mass mediática se encargó de quemar varias de sus canciones convirtiéndolas en "éxitos" y rayando a todos los cabros chicos de mi generación quienes repetíamos los versos con la lírica modificada o repitiendo sin ninguna noción de la significancia cosas como: estoy verde, no me dejan salir. El tiempo pasó y pasó, yo crecí, cambié, empecé a prestarle un poco más de atención a las cosas y no fue como hasta hace "poco" que mi compare Guillermo empezó a decirme que podría dedicarme a prestarle atención al Charly García. Mientras, el siglo XX ya estaba siendo archivado en un almanaque y el Charly García era como el fantasma de algo que había sido, quemaba el tiempo presente armando atados, peleando y, una vez, tirándose de un edificio a una piscina y weás así que uno se entretenía buscando por Youtube. Ahí me empecé a meter un poco, pero me costó digerir casi todos sus discos salvo el "yendo de la cama al living" que encontré tan hermoso, pero que para sus fanas más conservadores es como un disquito ligero, para señoritos como yo.  Pero weno, esa weá no importa. Yo sólo me mantenía en el mundo del Fito Páez, a quien pasan weveando por ser como una especie de Charly chico mucho más depurado en el sentido de no quemarte tanto y ser algo más dulce. Como yo soy más mariconsito para la música el Fito me calzaba preciso. Pero no fue como hasta el año 2004 cuando descubrí al Gonzalo Aloras en mi primer concierto de Fito Páez  que otra vez volví irremediablemente a Charly García. Juntos, Aloras y García, cantaban "Emotival", una canción muy roquera que venía en el disco debut de Aloras la cual yo disfruto mucho. Ahí la voz del Charly diciendo "no siempre irá la mucama a arreglar tu boludez" me atraía nuevamente al espacio gravitacional Charly García. Así, entonces, es como descubrí que el Charly García era (y es) el sol de este sistema musical, los locos como el Fito y el Gonzalo (y demasiados más) daban vueltas alrededor de él y yo, dando saltos entre ellos, terminé descubriendo que este viejo culiao era el que sostenía a este sistema dándole como su sentido en medio del universo. 
Un día cualquiera de mi vida una persona amargada me reprochó este rollo, dándome a entender que todo esto era un fanatismo ligero influenciado por mis amistades. Terminé aceptando su forma de ver las cosas, bancándome su lógica y me sentí miserable, pero la vida continuaba dando sus vueltas y yo irremediablemente regresaba a esto mismo: era indiscutible. ¡Y claro!... cuando comencé a mirar para el lado, a buscar otras músicas, fue que di con el cantautor nacional Javier Barría. Me enganché, y no fue menor el dato cuando me fijé que el tipo denomina a su estudio móvil como "yendo de la cama al suelo". Ahí otra vez me di cuenta del magnetismo que ejercía y ejerce este campo gravitacional en mi existencia. 

Quizá exagero, pero haciendo un breve recuento de las músicas con las que más me vinculé durante mi vida, en cierto momento este viejo era de dónde se podría decir que provenía todo el sentido. Quizá por eso me quemaba tanto oir sus discos, y el "yendo de la cama al living" fue con el que más me hice cariño camino a la pega durante mucho tiempo. Y sipos, me había ido como meter al sol. 
En la actualidad escucho una que otra cancionsita de Charly, y ésta que suena en el video es una que ando trayendo en el péndrai tal y cual, porque le extraje el audio para andar con esta misma versión que me parece tan hermosa. Las otras versiones son las filtradas, sobre todo por el Gonzalo Aloras, que sin querer queriendo me las ha endulzado. Mortal.
Aun no cacho para qué chucha uno escucha música, porque objetivamente la weá no sirve para nada. Dentro de esta lógica de lo útil la música puede servir como un reguetón dentro de una discoteca para frotarse con alguna cabra; como un ritmo acelerado y sintético para animarse y limpiar la casa con más ánimo, o en una banda de guerra para marchar. Dentro de una lógica culiada jipi, hermenéutica, la música puede tener significancias infinitas como tantos weones que estén escuchando música puedan existir. Pero lo que sí es innegable es que la weá es un fenómeno muy importante. Es muy gravitante, y como ocurre con los centros de gravedad, terminan atrayendo muchas weás y generando sistemas. En alguno de esos cada uno de nosotros va a andar metido siempre, como replicando las mismas lógicas de distribución -u orden- (si es que las hubieran) que se dan en el universo.

Así que un año más de gravedad Charly García. 

¡Feliz Cumpleaños!


19 octubre 2011

el encargo

Prólogo.

Hace rato que me había pedido que inventara algo que tuviera relación con su persona y yo no hacía nada porque no se me ocurría nada para poder inventarle. La verdad era fome, y tener que inventar ficciones es como tener que mentir por encargo. Todos cachamos que las mentiras son naturales y espontáneas. Hice algunos esfuerzos usando los buscadores que hoy son tan comunes en el ciber espacio. En cualquiera escribía su nombre y me ponía a sapear los resultados. Había de todo: personajes históricos, música, personajes de ficción, empresarias, violinistas y cosas como esas. Aun así nada de lo que encontraba me servía como pie forzado para comenzar a construir desde ahí alguna cosa. Después intenté recordar algunas leseras que había oído sobre cómo algunos creadores trabajaban cuando desde sus mentes ya no surgía nada. Copié algunos métodos, pero ninguno funcionó. El cursor continuaba tintineando sobre el espacio en blanco. Me rendí. Entonces fue cuando se me ocurrió -en este mismo instante- comenzar  escribir sin tener ninguna idea sobre qué cosa poder hablar. La idea de este prólogo surgió como un modo de poder darme una oportunidad o última chance de inventar algo en último momento, pero a cada momento que me voy acercando al punto final que pondrá fin al mismo descubro que no tengo nada en mente aun. De todos modos me voy a lanzar igual porque hace rato que no me instalaba a escribir cuentos para este blog de mierda. 


Hasta que te conocí vi la vida con dolor
no te miento fui feliz, aunque con muy poco amor.
y muy tarde comprendí, que no te debía amar
porque ahora pienso en ti, más que ayer, mucho más...

Hasta que te conocí
Juan Gabriel


Anoche soñé que hablaba en inglés. Otra vez estoy en un sueño esforzándome por entenderme con alguna persona que habla en otra lengua. Son un poco angustiantes esos sueños, porque debo esforzarme mucho por hilar un par de frases rascas que más encima no servirán para nada porque en los sueños todo es absurdo y por lo mismo nada es importante. Pero aun así me afano en intentar comunicarme, y pienso en cómo chucha se preguntará en inglés "¿me dejai tocarte las tetitas?" JA. Y me acuerdo un día que estábamos conversando con la Pati y me pregunta: ¿Por qué no te gusto? ¿acaso tengo muy poca teta?. Y como que no supe cómo replicar a eso porque era primera vez en la vida que me manifestaban una inquietud semejante con tanta franqueza. Esa noche, después de esa conversación, tuve un sueño de esos donde hay gente que habla en otros idiomas y yo estaba otra vez ahí angustiado intentando buscar las palabras para poder decir algo. Quizá esos sueños simplemente son una manifestación de mi subconsciente mostrándome el rollo particular que tengo con la comunicación, y cómo es que mi sentir último podría ser que tengo cierta sensación de que me cuesta entenderme con las personas.
Con la Pati ha sido un común denominador de muchas conversaciones que terminemos discutiendo por diferencias. Muchas de esas diferencias puede ser que nunca hayan sido tales, pero lo más probable es que un desorden en el flujo de la comunicación hubiera terminado tiñendo de negro lo que era blanco y viceversa, y una vez iniciada la pelea ya era muy complicado volver hacia atrás, hacia un comienzo, para hacer un análisis epistemológico de los temas principales que se discutían de modo de haber vuelto a analizar si lo que parecía una diferencia lo era realmente o no. En el fondo de mi corazón yo estaba casi en la seguridad absoluta que no teníamos tales diferencias, pero en un nivel emotivo si podían haberlas habido, y este matiz de la comunicación pudo haber sido el culpable de tales fricciones que terminaban en esas discusiones culiadas. 

Filosofía micrera.

Entonces me puse a pensar: ¿un matiz emocional puede llegar a afectar la significación del lenguaje?, y me iba pensando en la micro, o mientras caminaba para alguna parte. 

Rollo.

A todo esto hoy quemaron una micro y en un momento me pasé un rollo donde yo estaba metido defendiéndola... gritando: ¡no cabros... por favor! !Ella no tiene ninguna culpa!. Después un corte directo y yo sentado en la cuneta, mirándola arder. En fin. No me quiero desviar del tema. 



 Fin del rollo.



 La cosa es que todos cachamos que las conversas siempre tendrán algo de emocional implícito por parte de cada uno de los interlocutores. Uno puede estar bañado en resentimiento y el otro en paz. Pueden estar conversando sobre el estado del tiempo, y uno decir que el día culiado está feo, que lo deprime, pero a pesar de todo eso su paz le dará a entender al otro que a pesar de aquello eso no le interesa demasiado porque de un modo u otro puede sentir en la entonación de su voz o en los gestos de su rostro una calma zen en su ser. Por otro lado el otro puede decir lo mismo: que el día está feo y es deprimente, pero que aun así eso no le afecta. Pero el otro, por cualquier motivo, captará el matiz resentido en el modo de comunicarse de aquél sujeto y podría concebir sus palabras como un sarcasmo. La comunicación, al llegar a este punto, se termina. Todos sabemos que no podemos tratarnos irónicamente porque la comunicación de este modo se acaba. El flujo comunicacional se corta, porque ya no se pretende enviar una información de modo de recibir una respuesta, sino que más biense pretende sólo imponer una lógica o modo de procesar la realizar determinado.

Fin filosofía micrera.

Esa weá siempre nos pasaba. Nos poníamos pesaos, a cagarnos la mente con martingalas cuchillas para hacernos sentir mutuamente como el pico. Bonito. Le dije que nos casáramos, pero me dijo que no. La paradoja de todo este cuento es que eran conversaciones por msn. Así que el matiz emocional no cuenta porque son conversas virtuales usando el computador. Vuelta al comienzo.

 Nunca me han servido las conclusiones de la filosofía en micro.










06 octubre 2011

Adiós, Don Estív



Está bacán el computador. Muchas gracias.

04 octubre 2011

Aloras Birthday

A Gonzalo Aloras lo vi por primera vez en mi vida el sábado 2 de Octubre del año 2004 en el club de planeadores de Vitacura ubicado en Santa María 6299 pasada las 20:00hrs. No es que sea un psicópata, pero esto lo sé tan bien porque aun conservo la entrada al concierto de Fito Páez donde lo vi tocando y que contiene esos datos. Mi memoria es muy charcha y yo ni cagando sería capaz de recordar detalles de esa índole. En fin.
Como el lugar es más o menos inaccesible me fue a dejar mi viejo a pedido mío como una hora antes porque era la primera vez que iba a ver a Fito Páez cantar en vivo y quería agarrar una buena ubicación porque la weá era una entrada única. El escenario lo alzaron sobre la pista, y se podía ver a lo lejos desde donde entré. Yo estaba más ansioso que la mierda, y me colé entre hordas de cuicos culiaos lindos como una rata asquerosa hasta que alcancé a llegar lo más cerca que pude. Pero a pesar de los reparos ya había una pandilla de infelices peloliso tirados en el suelo ubicados justo al frente del escenario. Los odié a todos, uno por uno. Así que resignado me instalé al lado izquierdo, donde podía ver clarito un amplificador Fender, una guitarra Parker -y si la memoria no me falla- una Fender Telecaster color mostaza caca de guagua. 
Como nada comienza a la hora tuve que esperar mucho tiempo de pie, solo y triste, mientras observaba a mi alrededor a la gente. El cuiquerío era un poco insoportable para mi (un niño de 21 años), pero ellos eran felices esperando, riéndose, fumando pitos y tomando copete que pasaban escondido por los filtros de la entrada. Yo no tenía nada.. así que lo único que hice fue observarlos, observar su felicidad culiada imposible y sus pololitas ricas de piel tostada y pelitos rubios en los brazos. La espera la amenizaba una música bien jazzy... creo estar en la seguridad que se trataba del álbum que había lanzado el Guillermo Vadalá (bajista de la banda del Fito por ese entonces). En fin. Fue horrible. El clima estaba exactamente igual que ahora: esa primavera que no se decide a ponerse poleras manga corta, y por si acaso anda con un polerón en el brazo. Yo andaba con una chaquetita de mezclilla que me vi obligado a ponerme en la medida que el sol se iba yendo. Se hizo de noche, se prendieron unas luces, y una voz en off anunció que la muni de de Vitacuma traía a Fito Páez. Un rayo de luz cae sobre un pianito eléctrico y sale un cabezón de la penumbra vestido con un ambo oscuro, una mata de pelo crespo mitad negro y mitad cano, lentes, bajo, flaco... "huuu ahí está el culiao en verdá", pensé excitado. El Fito se sienta, dice una weá absurda al micrófono, los cuicos culiaos empiezan a gritar sus tonteras, y él empieza a tocar. Salen las primeras notas y me ericé entero al oir lo dulce que me parecía el timbre de la weá esa, y esas progresiones de acordes que se proyectan al infinito que son ya tan características de este desgraciado. Yo estaba terrible nervioso porque lo veía ahí solo y tenía miedo por él. Estaba comiéndome las uñas, medio aterrado de verlo más chico, flaco y viejo de lo que pude haber sido capaz de imaginar; más encima debía enfrentarse a esa masa de cuicos culiaos infames de esos a los que nada les importa sólo con su presencia y un piano a corriente. Pero en eso se acerca al micrófono y canta. Canta una weá que yo no conocía. Pero sin duda era el Fito Páez porque cantaba igual. "La cagó", pensé. Y una vez tocando y cantando él como que se olvidó de todo mi miedo -porque yo seguía cagado de miedo- porque estos cabros conchesumadres hijos de la ultra puta que los reparió tiraban basura hacia el escenario que yo veía volar por sobre sus cabezas y muchas pasar muy cerca de la cabeza melenuda de Fito. "Que no se lo vayan a pitear, que no se lo vayan a pitear por favor..." murmuraba yo, angustiado, en mi mente, casi como rogándole a Dios. Después me inflamé en una ira tóxica y negra que se armó con todo el odio resentido que acumulé con las cosas que vi durante mi espera y que explotó al ver a estos niños pijes lanzando sus pulseras fluorescentes, latas y botellas... hubiera tapado en napalm toda el lugar para quemar a todos vivos y al Fito me lo hubiera llevado a cantar al living de mi casa. Pero no podía. Después me morí de mucha pena porque me sentía asqueroso: solo, feo, absurdo... y pensé que yo era el único aweonado que podía emocionarse de ese modo al ver y escuchar a alguien tocar un piano a electricidad y cantando algo sobre un podio. No como esa gente culiá nefasta, que quizá ya han visto todo. Pero me colgué otra vez de lo que estaba mirando e hice esfuerzos inmensos por grabar todo en mi memoria porque quizá iba a ser mi única oportunidad de observar con mis propios ojos y escuchar con mis propios oídos a aquél que me venía haciendo feliz desde hacía ya tanto tiempo con sus canciones. De pronto no sé qué chucha pasó que el escenario se encendió con luces fuertes y apareció una banda entrando con un estruendo que me fulminó la mente y tupá tupá forever and ever. Era el roc. La mansa banda. Creo que tocaron "Salir al sol". Empieza una parte a tocar la guitarra y me quedo mirando a un melenudo flaco de polerón y pantalón pata de elefante. Era Gonzalo Aloras. 
El concierto fue tremenda revelación para mi, pero terminé de comprobar mis pálpitos cuando el Fito lo presenta y lo deja tocando solo "Otro sol". Era sólo él, con una luz encima y el resto del escenario negro. Ahí comenzó todo, hasta el día de hoy. Quien me conoce cacha. Me da paja seguir escribiendo jeje.

Feliz cumpleaños, Gonzalo.

Esta es la Parker de la que les hablaba....