¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

23 julio 2011

Back to Black





"El mercado de la muerte necesita

otra joven bella y talentosa artista
para sostener
su producción de subjetividad.
Amy ya fue capturada."

Gonzalo Aloras vía Twitter.



Un día oí algo sobre la Amy Winehouse por ahí. El asunto es que no fue precisamente un comentario musical. Debió haber sido una de varias de las cagadas que la mina se pasaba mandando en su vida y que eran comida para la prensa del espectáculo. Me llamó la atención, pero sobre todo, lo que en verdad me llamó la atención profundamente fue el hecho que se tomara tanto en cuenta las cagadas que se andaba mandando una cabra culiá cualquiera que cantaba y que era un año menos que yo. Quizá es buena, pensé, así que partí rajado a robarme sus discos. La hice corta, me bajé dos weás ( el Frank y el Back to Black, ambos en ediciones de lujo con temas extra) cortesía de San Taringa –gracias por favor concedido- y esa noche ya estaba echado en la cama escuchándolos con los fonitos sobre las orejas. No recuerdo ni el año, ni el día ni ningún detalle místico al respecto, solamente que la weá me gustó mucho: me gustó mucho la música, el sonido del disco y me gustó mucho la voz de la weona, así que me los agencié, los metí en el pendrai i-erre-té y me rayé escuchándola compulsivamente en mis incontables viajes en micro. A pesar de todo encontraba bacán el estilo ese con el que se pinteaba la weona… el “pin up style” como descubrí hace poquito que se le llamaba a esta volada picá a cincuentera, vintage y todos esos epítetos de mierda con los que se categorizan estas tonteras. Su peinado feo, los gatitos de mina cuma en los ojos que ya eran un sello tan característico y sobre todo una weá especial que tenía esta mina de poder ser fea y bonita a la vez. Y es que pasa que cuando empecé a hacerme medio fan de la weona esta me metía a Internet a mirar fotos, leer biografías y entrevistas, como para cachar más o menos en qué volada andaba y en qué frecuencia transmitía. Nunca pude cachar nada de eso, pero lo que sí caché es que la mina tocando en el Later with Jools Holland el Stronger Than Me con su Fender Stratocaster celeste, con su pelo lisito y más gordita era divina la muy cabronsita… la amé con todo mi ser, y esa presentación en lo personal me gustaba mucho. Por otra parte, una vez que buscaba fotos en el Flickr para hacerme un póster para poner en mi pieza encontré unas imágenes donde salía de vacaciones en algún paraíso caribeño (o indonésico quizá, nunca supe) en traje de baño haciendo la posición invertida y otra que me quedó en la mente para siempre donde salía con las tetitas al aire metiéndose al mar. Precisamente no me quedó en la mente por lo lindo, sino que más bien era una imagen que me chocó porque la mujer era todo un desastre, y la imagen representaba toda la antítesis de femineidad que me han vendido desde que llegué al mundo. Flaca, con las gomitas blancas y sin poto… pobre mi washa, no sabía si iba o venía. En fin. Así fue cómo todo mi sueño de conocerla y, sobre todo, la fantasía escolar de llegar a engrupirla y hacer cosas obscenas con ella se fue por la taza del water. Pero no importaba porque nunca la iba a conocer (eso pensaba por ese entonces y pensé siempre, y qué charcha que haya tenido la razón… ahora siento que la cagué con pensar de esa manera). Así, entonces, era como la Amy Winehouse significaba para mi una dualidad pulenta: por un lado podía ser un ángel cantando al aire libre en el campo el I Heard Love is Blind con un weón que le tocaba la guitarra de palo (como en uno de los cuantos videos que vi en Youtube), o podía ser el ícono viviente de la ranciedad.

La prensa del espectáculo era feliz con ella. Siempre leía puras tonteras: que era hediondita a sobaco o que era antipática, etcétera. Por otra parte, eran felices estos hijos de puta tomándoles fotitos como esa donde la vi entrando al mar, o donde aparecía rascándose la vagina, durmiendo curaita con la guata al aire y cuántas más que siempre me entretenía mirando. Mientras tanto, en mi vida, yo la tenía capturada en mi péndari i-erre-té (uno que desapareció de mi vida misteriosamente) y ahí la weona cantaba perfecto… y su banda sonaba la raja y me hacían la vida más linda los hijos de puta… y era maravilloso escucharla cantando el Tears Dry on Her Own, Addicted, Fuck me Pumps, Moody’s Mood for Love que son alguna de mis favoritas… y ahora me caen las lágrimas mientras escribo esta weá y lloro como una pendeja culiá tonta porque me da más pena que la mierda que se halla muerto, sobre todo porque la cabra conshetumare me debe mi concierto en vivo. La odio por eso. Y por eso me puse a escribir esta weá también… porque es primera vez que me pasa. No lloré ni cuando se murieron mis abuelos y nunca caché por qué. Son aspectos de mi propio ser que nunca he podido entender. Ahora mismo también tengo los fonos en las orejas como aquellas veces, y escucho todas estas canciones culiás otra vez…
No puedo entender cómo pude agenciarme a esta weona de esta manera en mi vida. En un momento escuché mucho sus discos en mis incontables viajes en micro. Pensaba y pensaba weás… escribí sobre ella en este blog culiao varias veces, puse fotos, publiqué videos… porque la weá me inspiraba muchas ideas. No comprendo y creo que nunca voy a entender cómo es que sus canciones, o su voz, o toda la parafernalia que agrupaba el conjunto “Amy Winehouse” se metió tanto en mi forma de andar filtrando la existencia. Para mí un viaje un micro con un par de audífonos metido en los oídos escuchando weás como estas me ayudaba mucho a tolerar la vida que a veces en un recorrido de vuelta a casa sobre una micro llena raya en lo absurdo e insoportable.

Ahora buscaba y buscaba noticias por Internet, pero todos los portales y sitios donde encuentro información hablan lo mismo. Pero al final pienso que da igual la weá que le haya pasado. No importa. Fue. La red social ahora la espera… y ahí fue, de hecho, donde encontré el twitter de Gonzalo. Y esa weá me dio más pena aun. Ahora la van a pescar y van a empezar a producir subjetividad los hijos de puta… y como es obvio una con bastante pirotecnia y mitos culiaos imposibles, y ahí van a tener material para vender basura hasta el final de los tiempos. Pero filo, siempre pasa. Eso da igual… al final lo que quería compartir en este pequeño espacio dentro del ciber espacio es una experiencia singular que con respecto a cómo un individuo se agencia a una mina trastornada (contemporánea) y este individuo, como potencia, empieza a transmitir en onda corta alguna cosa que apenas entiende, pero que en un nivel emotivo lo hace gozar igual, pascual…

Así que chao, Amy, y no te voy a echar de menos porque cuando el péndrai i-erre-té desapareció de mi vida toda la música que me robé la guardé en otros dispositivos porsiaca, así que ahí seguís cantando pulento y la banda sigue tocando mortal.


12 julio 2011

Colón descubriendo América

El cerebro no para.
Camino a tomar la micro y me voy pensando. Espero la micro en el paradero y estoy pensando. Tomo la micro y me voy pensando. Me bajo y camino pensando. Me detengo porque llegué al lugar que iba. Tengo que esperar, así que espero pensando. Llega alguien y nos saludamos. Hablamos algo, pero en las pausas que hay me pongo a pensar. Pienso y pienso. No puedo parar de pensar.
Y creo estar casi en la seguridad que nadie puede dejar de hacerlo. Usamos la cabeza, la mente... y es casi imposible ignorarla porque nos bombardea con imágenes, con ideas. Van y vienen... fugaces. Es una exhibición de weás... imparable. Es todo un compendio de cosas que no son fisicas. Son ideas. Son pensamientos. Nada más ni nada menos que eso.
Afuera de la cabeza queda la realidad no más. Y puta que es fome... a veces.