¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

27 septiembre 2010

Google

Como habrán cashado hoy google está de cumpleaños. Si uno pasa el puntero encima del logo (donde sale una torta como dibujá a mano) se ve que son 12 años, entre otras weás que no recuerdo.
Google pa' mi, en lo personal, es un misterio terrible.
¿Cómo mueven tanta plata?
Dicen que es la publicidad, pero aonde la vieron... en la página de inicio (que debe ser la página de inicio, quizá, de todos los computadores del planeta) nunca ha aparecido ninguna weá extraña (un logo de coca cola... o un banner promocionando minas de lo espejo) a lo más pudimos jugar pac man una vez... y gratis!... y todo es gratis, incluso, el buscador de google hasta nos ayuda a encontrar todo pirateado en la red. No excluye... te ayuda a encontrar las fotos de la jueza empelota, el Harry Potter 7, el disco especial de navidad del grupo La Noche y claves pa darse vuelta el metal gear apretando dos botones. Entonces es cuático, porque considerando los niveles de control que deben existir aquí, (aquí en la red, me refiero) que eso pase y no nos cueste nada de nada es toda una weá que puro nos debiera generar sospechas cuáticas al respecto... entonces, es como que google regala todo y más encima gana mucha mucha mucha plata por eso... es una paradoja la weá. Pero weno... qué shusha me importa y qué shusha nos importa a nosotros también. Sigamos poniendo entre comillas las palabras clave de lo que queremos encontrar y apretando "voy a tener suerte" (de seguro nadie usa ese botón kuleado ni casha pa qué sirve o en qué se diferencia del "buscar con google" tampoco).
¿Han cashao la volá del proyecto 10 elevado a 100? es pa cagarse de miedo.

Japi Berdei, Google, gracias por todos los favores concedidos.

PD: es muy cierto.

16 septiembre 2010

FELICIDAD !!!


Hola cabros,
Les voy a contar una weá: viene Gonzalo a Chile. Estoy muy contento de volver a tener la oportunidad de verlo cantar sus canciones en vivo. Su música me ha hecho muy feliz desde ese día sábado 2 de octubre del año 2004 en el club de planeadores de Vitacura pasada las 20:00 hrs, cuando fui a ver al Fito por primera vez en mi vida, y en eso se va del escenario, dice en argentino "ahora los dejo con Gonzalo" y las luces lo apuntan y canta otro sol. Fue amor a primera vista y a primera audición. Todo junto. Y también todo un ideario que ha influído mucho en mi forma de ver y vivir esta vida desde ese entonces.

Pero eso no es todo.

También les voy a contar otra weá.

Este año descubrí a un cantautor chileno llamado Javier Barría. Siempre su figura estuvo cerca, como amigui en myspace de Sémola's Grum, y los cabros que estudiaban en la facultad y que me lo nombraban de cuando en vez. Y este año lo escuché y otra vez: el amor. A primera audición. Lo empecé a compartir y hasta me compré su disco "Introducción a la Geometría" originalísimo, hoy, que ya no se compran discos.
El asunto es que gracias a toda esta red que existe hoy pude tirar un hilo hacia Gonzalo y otro hilo hacia el Barría. Me puse balsa y pelusié a los dos para juntarlos. ¿Y saben qué? la weá, para mi sorpresa absoluta, funcionó. Así que estoy pa la cagá. Tengo Gonzalo Aloras el 7 de Octubre, y un 99% de posibilidad de Gonzalo Aloras + Javier Barría el 13 del mismo mes.

Aprovechando esta red de mierda infinita y fácil de acceder les dejo dos hilitos para que lleguen y escuchen y sepan algo de ellos. Gonzalo Aloras por aquí y aquí, y Javier Barría por acá. Es cosa de apoyar el puntero del mouse sobre esos vínculos y llegan en un rato (dependiendo de la velocidad de su conexión y capacidad de gestión de su navegador preferido) no cuesta ná, weones flojos. Y anímense po, y los vamos a ver.

Aquí adjunto un flyer que me robé del facebook.









12 septiembre 2010

Dirty Rivera (reloaded)




¿Ven?, mi compare está siempre presente. Aquí le aplicó fotoshó a la weaita y me la adjuntó. Yo lo republico, pues le tengo mucho afecto a este kuleado y a ustedes ninguno. Reitero el olludo generalizado (esta vez multiplicado por un mol), menos para él. Buenas noches.

PD: don't feed the troll.

demo novela

Escribiendo en ayunas.
A continuación les quiero mostrar un extracto de una novela de amor que estoy escribiendo.

Capítulo IV

I had some brand new shoes
They were all red,
but they gave me the blues
And they're running away,
they left me a letter


It's just like you told me it'd be
It's nothing, nothing, nothing
Nothing at all


Brand New Shoes

She & Him

Volume II



Cuando despertó lo primero que sintió fue un desaliento del terror: sabía que ya no podría quedarse dormido otra vez para volver a soñar ese sueño tan lindo que estaba soñando. No. Entonces se sentó, luego puso ambos pies sobre el piso, luego se paró y luego se fue a meter al baño. Así comenzó ese sábado.

El día anterior alguien le había dicho que ese mismo mes (septiembre) durante el año pasado habían ocurrido muchas cosas interesantes y, al parecer, esa sentencia ocupó algún lugar en su subconsciente, pues durante el sueño ese del que no quería despertar apareció un personaje mágico que se le acercaba y le decía que algo importante iba a pasar cuando despertara, para luego esfumarse tal y cual como había aparecido. El resto del sueño no vale la pena ningún esfuerzo en detallarlo: sólo aquél gnomo infernal vestido como el viejo culiao del diario y sus visiones sobre el futuro.

Una vez fuera del baño se dedicó a disfrutar de ese sábado radiante sin hacer nada. Así, entre la televisión, el Internet y muchas cosas absurdas más, le dieron las 19:00 horas. Suena el telefonito y su compadre Juan lo invita: hay un carrete en la casa e la Pedra. ¿Queríh venir?.

A pesar que su primera reacción fue la de decir que no, que prefería quedarse en la casa cómodo, dijo que sí, y sin haber preguntado ningún detalle al respecto (como quiénes irían o si había que llegar con ago) continuó con lo suyo hasta que diera la hora en que tuviera que salir de la casa.

Una vez en la calle, parado en una esquina, se puso a pensar en algunas cosas:

La primera: fue en por qué dijo que sí, si en realidad no estaba ni ahí en lo más mínimo, siquiera, en ir a meterse a la casa de la Pedra. Mucho menos aun sabiendo que seguramente iban a ir sus amigos y más encima había que soportar a su perro culiao fundido y asesino ese al que tratan como si fuera una wawa y que disfrutaba metiendo su trompa puntuda en el culo de las personas sin que nadie pudiera hacer nada porque quién iba a ponerse a corretear a un perro asesino que le huele el culo. Sería una imprudencia. Así que mejor fingir que el asunto era gracioso aunque en realidad era un asco y todos odiaban al perro infeliz y nadie nunca había dicho nada ni comentado nada al respecto.

Todo estos pensamientos fueron desencadenados por el quiltro que pasó trotando frente a él rumbo hacia la nada.

Lo segundo: que era extraño que su compare lo hubiera invitado a ir a la casa de la Pedra. Por algo tenía que ser. Era fijo que si el Julio le pedía que lo acompañara a alguna parte era por algo.

Esto lo pensó cuando vio pasar una lolita con una bolsa en la mano y esas botas tan feas que son como unas que la Pedra tenía.

Lo tercero: se puso a recordar el sueño. Y en eso estaba disfrutado de su abstracción cuando el Julio le toca el hombro para saludarlo.

En la puerta de la casa de la Pedra el Julio se pone a gritar: Á-na… Á-na… Y algo, al parecer, era extraño. ¿Y el perro e la Pedra? Preguntó extrañado. ¿No cachabai? Lo atropellaron al perro culiao… está más muerto que la muerte.

Se abre la puerta de la casa, la Pedra asoma la cabeza, la vuelve a entrar y suena la chapa de la puerta rrrrrr! Y ambos jóvenes entran al jardín. Qué cuática la weá del perro JAjaJA estaba feliz de saber que el perro nunca más estaría. Sí, weón, hubierai visto la mansa cuática. Pero ahora piola porque aquí están de duelo por la weá… no te vayai a poner a weiar con eso. Le dijo el Julio, serio. Si casho… JAjaJA. Pero la seriedad por el luto del perro que el Julio adoptaba también era hilarante.

Dentro de la casa no había nadie. Luego pasaron por un pasillo a la cocina y tampoco había gente. Luego por el costado de la casa hacia el patio y, al llegar al fondo, había una parrilla con longanizas chicas y un montón de gente que nunca habían visto.

La Pedra desapareció, dejando a los chicos solos. Había una paz especial esa noche en la casa. No estaba el perro despreciable. En verdad todo era por eso. Qué alivio. No cacho a nadie, le dice el Julio. Y se acercan a un grupo a saludar, luego a otro y luego a otro. En verdad era despreciable decir hola, pronunciar el propio nombre y que después lo único que te respondieran fuera con otro nombre que al acto se te iba a olvidar para siempre. Julio – besito en la mejilla sin afecto – $%&! nira. ¿Cómo? Pregunta el Julio. Deyanira. Aaaah!. Y así saludan a todos y los dos quedan solos, con un vaso plástico en la mano mirando para todas partes. Se hablan si mirarse y sin estar frente a frente. Como los detectives de las películas gringas cando andan sapeando.

¿Y de aónde salieron todos estos weoneh? Le pregunta al Julio. Son compañeroh del instituto de la Pedra le responde, un poco intranquilo. ¿Entonces los cashai? Le pregunta intrigado. No casho a ninguno. Le responde. ¿Entonces qué estamoh weiando aquí? Le pregunta un poco lateado. ¿Es que la Pedra tiene una compañera terrible rica weón oh… y le dije que la presentara, y me dijo que iba a venir hoy día y que viniera no mah. Le dice el Julio con ese acento como de pastor mexicano de iglesia evangélica que pone cuando anda obsesionado por algo. ¿Y para qué me dijiste que viniera?… si no casho a nadie tampoco po.

En esa conversación se encontraban enfrascados, entre las piteadas que el Julio le daba al cigarro y los sorbos de coca cola mula con vino tinto, cuando la Pedra aparece en el patio con dos lolitas que venían siguiéndola. El Julio, feliz, le dice que esa mina es. ¿Cuál de las dos? Le pregunta La de la weá morá le contesta el Julio, exaltado. Comienza a observar a la lola de la weá morá cuando en eso, la otra que la acompañaba, se da la vuelta y aquí es donde ocurre que apenas la ve siente una ansiedad horrible. Ansiedad que comienza a volverse más intensa a cada momento. Y la espera en que la Pedra llegue con ella a su lado para que se la presente y él al fin tenga que acercarse, darle un beso en su cara preciosa, escuchar como se llama y decirle, también su nombre, se hace angustiosa. Finge que todo es normal, finge que no le importa y continúa murmurando cosas con el Julio. Pero sólo estaba pendiente de ella, la mira de reojo una vez, luego otra, y otra, y ve cómo saluda a una persona, luego a otra, en cómo se acomoda el pelo detrás de la oreja cada vez que se inclina a repartir besos, y que cada vez queda menos para que lleguen ahí donde el Julio y él se quedaron aislados. Y el Julio dice un montón de cosas, pero no sabe de qué es lo que está hablando, así que se ríe solamente, le dice sipo… sipo pero en el fondo no sabe de nada más que de esa flaquita con una melena de príncipe valiente, botas negras hasta el tobillo sobre un jeans apretadito que hace que sus piernas parezcan un par de hilos que caen bajo un chaleco largo que a la vez hace de vestido, una chaquetita de cuero color café, y la piel blanca como una tacita de leche, con los labios rojo cereza y cara de cabra chica… se vuelve a mirar al Julio. Este lo mira como esperando que le responda algo. ¿Y? Le pregunta Es bonita le dice, sabiendo que le preguntaba por la compañera de la Pedra. Entonces vuelve a mirar como si estuviera mirando a la de la weá morá, pero en realidad sólo la miraba a ella. En eso se quedan en un grupo, conversando con un par de weones jotes. Aquí la ansiedad se transforma en una amargura inmensa. Sentía unos celos desesperados. Otra vez fingía que no le interesaba, pero ahora la miraba mucho más que antes. Entonces ella, como si hubiera sentido que le tocaran el hombro, se da media vuelta y choca por primera vez su mirada con la suya. Se quedan los dos suspendidos un momento. Su corazón latía como forzado al máximo, como si en vez de sangre tuviera que bombear ulpo. Ella lentamente volvió a su conversación, cruzada de brazos, y él continuaba muriendo de amor por ella. La Pedra se va, dejando a las chicas conversando con sus compañeros. Los celos se hacían dolorosos cada vez que la veía sonreír, cada vez que la veía decir algo. Y no podía entender cómo a todos los hombres que estaban ahí no les ocurría lo mismo que a él al ver a alguien como ella. Comenzó a sentir rabia consigo mismo por sentirse de esa manera miserable. Sólo quería acercarse a ella, que ocurriera algo. Pero al parecer ellas se iban a quedar ahí, con los jotes, el resto de la noche y el Julio y él ahí, solos, con sus vasos plásticos mirando para todas partes. El Julio comenzó a quejarse. La Pedra había desaparecido y todos la pasaban bien, se reían fuerte y disfrutaban, menos ellos. En verdad habría sido mejor quedarse en la casa.

07 septiembre 2010

Dirty Rivera


Con mi compare Claudio: Fiel lector de esta cagá de blog, y el único que se dignó en ir a verme.
Olludo pa' todos, menos pa él.

PD: shit !