¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

28 octubre 2008

artatáq

El ocio.

Con ustedes: Piloto haciendo pichí & ovni.




PD: es mentira.

25 octubre 2008

fito

Vino todo el mundo, la radio y la TV
Vino el comisario, los ángeles también
Todos quieren algo, sangre o no se qué
Y todo el universo sigue intacto como ayer
Dame tu amor, sólo tu amor
Dame tu amor, sólo tu amor.


TRACK TRACK

Fito Paez



Las películas casi siempre comienzan igual: Muestran algo, cualquier cosa, como desenvolviéndose en su hábitat natural así como para introducirnos en su atmósfera, o condicionarnos un poco a modo de prepararnos para la weá que se nos viene en los minutos siguientes. Es bonito eso, y a mi me gusta mucho el cine por cosas como esa, y muchas otras más que ahora no recuerdo. Pero a eso no iba.

Pasa que el jueves fuimos a ver al Fito Paez y yo todo contento porque al fin iba a ver al loco después de harto tiempo. Iba con toda la ilusión en el alma: vería al Gonzalo Aloras tocar la guitarrita, escucharía mis hits y toda esa wevada de la que se nutre el fan aweonado como yo. Llegamos, nos instalamos y esperamos. Se demoró caleta. Al fin salió y toda la volada. Pero no sé qué me pasó que encontré la weá entera de desabrida. Fue como leche con agua para mí. En fin. Fito conchetumare.

Entonces me instalé, y me puse a oir a los killer burritos, su banda que lo acompañaba (una weá entera rolinguera picada a lo panqui) que me dejó medio podrido. Los socios demás que le volaban la cabeza a cualquiera en un bar rosarino, pero en el Caupolicán las telecasters se les anduvieron agripando, el sonido se anduvo chupando y los amplificadores empezaron a chillar. Fito como que tocaba encima. Me lo imaginé con la radio al lado, poniendo a los killer burrito (en caset) y él adornando.

Puta, y las versiones que hicieron de las canciones de Fito. Yo ya estaba acostumbrado a eso, y creo que Fito debe ser uno de los compositores más “versionados” del cono sur. Pero a diferencia de tantas versiones bonitas y bien hechas que he oído durante la vida, aquí faltaban espacios armónicos por rellenar, y me di cuenta altiro porque en los conciertos anteriores este loco ya me tenía acostumbrado a completar todo y traer unas bandas grosas como dicen estos argentos y la puta que los reparió y llenar todo el espacio sideral que queda entre él y uno. Oum.

Me fui entero picado, pero a la vez no porque no sé. JA.

Es que el roc igual es pulento.Ah, y lcomo yo soy un weón que vive pendiente demasiado de las sincronías maravillosas que se dan en la vida casi todo el rato, no pudo faltar su weá pulenta hermosa maravillosa. Y es que desde hace un rato que andaba con el track track paesiano en el cerebro y no me lo podía sacar nunca. Y para desahogarme se lo cantaba a mi perro. Dame tu amor... sólo tu amor.... y el perro se tiraba al piso para que le tocara la guata.

La weá es que era entero poco probable que el socio tocara el tema y lo tocó igual.

lindo

Y eso.

Entonces, volviendo a lo del cine, porque ahora me di cuenta que en realidad a eso iba. Ja. Que me empecé a pasar la película que yo era el protagonista de una película que iba todo ilusionado a ver a su artista y de repente cuac. Corte directo. Interior. Noche. Toma 69. Estoy enterrado en la butaca con los codos sobre las rodillas y con las manos sosteniendo mi cabeza por los cachetes de mi cara de aburrido, oyendo una versión ranchera Indie de Un vestido y un Amor.

The End.

In technicolor.

All Rights reserved

Nicochino 2008.

23 octubre 2008

la princesa del cosmos...

Sabes... que de niño yo,
decia que algun dia
me casaria con vos,
eres... la que guia al sol
que iluminas mi camino
y me llenas de pasion,
pero...me duele,
no tenerte a mi lado
amor...uhoo.
tu y yo. somos dos adolescentes
que se aman.
tu y yo. juramos amarnos
por siempre.

Amor de Adolescentes
Grupo Red






Un verano, hace varios años, que andaba weveando por ahí con mi compare Maicol (le cambio el nombre pa’ proteger su identidad) una noche cualquiera.

Habíamos bajado a taquillar como todas las noches veraniegas de ese entonces, paseando por la terraza, mirando minas, buscando algunas minas y conversando sobre minas. El Maicol me contaba que le tenía ganas a la Llasuri (una niña a la que también le cambio el nombre para proteger su identidad), pero el dilema era que con ella habían ponseado el verano anterior, y ahora la Llasuri se andaba paseando por ahí toda cocoroca y a mi compare Maicol no lo pescaba ni en bajá. “Puta, hermano...” -le dije yo- porque en realidad no hallaba qué cosa decirle al respecto, y por ese entonces mi relación con las cabras se limitaba a ponseos ocasionales y si te he visto no me acuerdo.
En eso nos encontramos con el FranciscoJavier (también cambio su nombre para proteger su identidad) que era un socio que nos doblaba en la edad y que mis primos habían conocido de casualidad carreteando en una fogata hacía unos días atrás. El socio era entero pirujiento, y cargaba con un prontuario de cagadas (y policial también) que te dejaba pensando.
Se acercó a nosotros, nos saludó etc etc, y de repente como que cachó que mi compare Maicol andaba medio achacado.
“Quipá, comparito?”- le preguntó. Pero el Maicol obviamente se hizo el boliviano respondiendo lo que todos respondemos cuando nos preguntan que nos pasa: “no, nada”. Entonces me puse sapo y solté la posta que mi compare Maicol andaba medio enamorado y que no hallaba cómo contraatacar en batalla anterior donde ahora no le daban la parte.
El FranciscoJavier se puso serio, y empezó a explicarle que la weá era entera simple.
Mira... flaco.
En eso a lo lejos cacho a unos primos de la Llasuri que iban bajando las escaleras de la terraza y en eso, a la cola del grupo iba la Llasuri. Entonces de nuevo me pongo sapo y le digo al FranciscoJavier... mira, esa es!. Y se la apunto con el dedo índice. El socio me pregunta cómo se llama. Llasuri –le respondo yo, entrometidamente entrometido- y en eso el socio sin pensarla se pone a gritar muy flaite: LLA-sú-riiiii!. Así mismo, varias veces. Hasta que noté a la Llasuri doblarse y poner posición de querer reconocer quién la llamaba. El FranciscoJavier comenzó a hacerle gestos con la mano, llamándola. Y se nos acercó.
Pobre Maicol. Parecía cordero degollado.
-“Hola”, la saludó el weón balsudodel FranciscoJavier poniendo voz y cara de caliente.
Ella lo quedó mirando así como extrañada, pero no fue descortés y lo saludó.
Después nos saludó al Maicol y a al Lliovani (o sea, yo mismo... es que yo también quiero proteger mi propia identidad. JA).
Mi compare Maicol estaba que se cagaba de la vergüenza. Pero fue fuerte y simuló cierta indiferencia conversando menos que cajero de peaje. La Llasuri, toda divina, no demostraba ni el signo más mínimo de incomodidad al haberse encontrado con el Maicol, y mucho menos de saludar al FranciscoJavier que de la pura pinta te recagabas de miedo, además, el kuleado no dejaba de mirarla como si fuera un plato de guatitas a la jardinera recién cocinadito. Nada. Nos cruzamos un par de palabras sobre cosas que a nadie podían en verdad importarle, nos dijimos otras cuantas wevadas que nunca se llevarían a cabo y al final se fue.
-Mira... loco. Lo que tenís que hacer –le aconsejó, luego, el FranciscoJavier al Maicol- es esto mismo: Llamai a la loca... le decís que tenís algo que decirle, te la llevai pa allá pa arriba (camino a la casa de la abuela, donde hay un peladero con algunos pino y eucaliptus playeros washos) y te lanzai. Te la atracai, y empezai a chuparla. Chupala enterita, hasta que esté lista... de ahí se lo ponís rico y listo. Te vai. Tsss... al otro día te va a estar buscando hasta con los pacos.
Con el Maicol nos recagamos de la risa, pero no quisimos opinar nada.
De ahí el FranciscoJavier se fue, y nosotros continuamos con lo nuestro, o sea: nada.
Después, aburrido, me puse a imaginar la misma situación, pero al revés: O sea... que andaban dos cabras, se encontraban con una amiga flaite, luego le contaban que una de ellas andaba con dramas pasionales, y la niña flaite le recomienda que sólo existe una manera de hacer las cosas que sería –en este caso- que llame al socio, le diga que tiene que decirle algo, selo lleve a lo oscuro, al bosque, se lo atraque, lo chupetee entero hasta dejarlo listo y luego se lo ponga... perdón, o sea, en este caso, se enchufe a él y listo. Al otro día el socio la andará buscando con la policía.
Tremendo. Es tremendo en verdad. No he podido dejar de pensar y recordar... cómo dilemas tan tremendos de mi existencia han terminado simplificándose a expresiones mínimas.
Pero volviendo al rollo, el asunto es que todo este hermoso recuerdo me rememoró un instante crucial de mi existencia, hace mucho mucho mucho tiempo atrás también, cuando un primo que me vio muy complicado respecto a la forma en que yo me relacionaba con las mujeres me dijo medio enrabiado que me dejara de dar la lata y de esforzarme en tratar a las socias como si vinieran de otro planeta, y que todo tenía que reducirlo siempre a la misma idea: “son hombres con vagina no más”. Así que me dijo que partiendo desde ahí todos mis dilemas se disiparían. Bastaba sólo con hacer la conversión. Piensa en vós mismo: las cosas que pensai, las cosas que sentís, las cosas que hacís, y listo... las cabras serán lo mismo, pero con el tajo ese entremedio de las piernas.
Puta. En un principio me costó demasiado querer creer en eso porque en mi experiencia no conocía a ninguna mujer tanto y con tanta confianza como para comprobar toda esa wevada. Me dedicaba a puro especular, y prefería continuar con mis fantasías pre púberes de la princesa del cosmos más hermosa que jamás hubiera podido imaginar. Me gustaba inventar historias de amor sin caca ni pichí, y estaba enamorado a morir de la hija de unos amigos de mis papás.
Así se asesinan las ilusiones, cabros.
Pero el tiempo comenzó a transcurrir, al fin conocí cabras con las que tuve confianza y empecé a preguntarles todas esas wevadas que siempre quise corroborar y que me intrigaron en lo profundo de mi ser: ¿cuando hacís caquita y te limpai la rajita mirai el papel cagao?... o.... cuando te tirai un peito en la cama ¿movís las sábanas pa tomarle el olor?... ¿te gusta toquetearte?¿cuando te gusta un kuleao... ¿le leís el horóscopo? cuando te vai de paseo a quedar a otra casa ¿no te gusta que te laven los calzones? Etc etc.
Y así comenzó mi proceso de desmitificación femenina hasta los días actuales en que por lo mismo dejé de verlas como mis princesas del cosmos más hermosas que nunca hubiera podido imaginar, y así una etapa de mi vida ya estaba pasada. La pubertad fue cruel, pero apenas salí de cuarto medio y al año siguiente estuve en la universidad terminé de asimilar eso que me dijo mi querido primo, cuando en una conversación -en la cual tuve el placer infinito de poder estar como oyente entre medio de cuatro niñas de 18 años que hablaban sobre sexo y muchas otras cosas más de la vida sin ningún tipo de protocolo- terminé titulándome, y ahora les expongo mi tésis la cual he venido defendiendo desde entonces.
C’est la vie no má...

Pico pa la pre-adolescencia. Puros engaños despiadados.

12 octubre 2008

saturación

Hoy estaba el Mercurio dominguero en la casa, así que lo pesqué y me lo traje pa la pieza para mirarlo un rato. Igual fome, pero me obligué a instalarme a hojearlo porque ando muy al lote y tenía que disciplinar un poco el hábito de leer que hace rato que lo anduve olvidando.
Sapié el cuerpo A, de ahí los otros... que lata, seguí hojeando y hojeando porque el mercurio dominguero es entero antiecológico. Mucho papel. Aunque no debe faltar alguien que se lo mame completo. En fin. Eso no nos interesa.
Entonces llegué a la parte esa de artes y tetas y en la portada aparecía el nobel de literatura entre otros encabezados. Me metí a sapear... empecé a leer un poco sobre el franchute que se ganó el premio este año, y no recuerdo nada, o sea me acuerdo que cuando tenía 23 años publicó una novela que altiro se ganó un premio y de ahí hasta ahora ha publicado un montón de wevadas más.
Pulento, pensé, porque yo tengo veinticinco años y no he escrito una novela, y ni me imagino escribiendo una tampoco. Hay que ser pulento para la wevada. Más encima, aparte de ser pulento, debes ser disciplinado y trabajador entre otras cosas que no recuerdo. Y yo que soy picado a escritor... en fin. El mismo cuento de siempre.
Pero volviendo al rollo. La weá es que puro leí como dos párrafos de todo el reportaje al escritor, de ahí di la vuelta. Salía una wevada sobre Cristóbal Colón. No. De ahí otra cosa. No, tampoco. Y otra y otra. Todo mal. No enganchaba con nada. O sea, la firme era que de dos líneas de cualquier reportaje o columna que intentaba leer no entendía ninguna wevada. Nada de nada.
Soy weón, pensé.
Pero de todos los infames que abren estas mismas páginas del merculo en sus casas ¿cuántos entenderán qué weá están leyendo?
A mi se me hizo que pocos. Pero muy pocos... uno que otro profe jubilado, un cura con más años que un cerro y no sé quién más.
Habían columnas que no las entendía pero en lo absoluto. Shusha, los que escriben estan líneas están en otro ámbito o en verdad me he ido desacademizando por la vida. O en verdad soy weón. Entero weón.
No tengo idea.
Pero continué.
No pasó nada al final, me aburrí y no entendí nada.
Me resigné y mejor me puse a shatear.
No cacho qué weá le da a la gente por querer culturizarse.
Hay muchas personas leyendo esta cagada de blog medias engrupidas con la sensación que esta weá tiene algo de contenido. Entonces así la sensación ociosa de sentarse al pc a leer rollos ajenos no es tan bastarda y uno no se siente tan olludo.
No sé...

AH!... se me había olvidado...
CABROS.... por favor, hagan click sobre el Han Solo que está a su derecha e ingresen al maispeis de los fabulosos Sémola's Grum para que escuchen nuestro nuevo hit sacado recién del horno de los sublimes estudios MUNRANA hace un par de semanas.
Una vez adentro busquen en el reproductor el tema: MARIO BANG BROS (como leve tributo al mejor personaje porno de los videojuegos) y disfruten de lo mejor de la sicodelia semoleana. Esta vez exploramos los ritmos asiáticos acompañados por los cabros del DARBUKA del Cortijo quienes a cambio de luca pa la bip y una coca cola de litro por cabeza (se cagan de sed tocando) sesionaron en esta extraña jam session que nació en un par de minutos una noche reciente en lo de Miguel. También podrán oir la preciosa voz de Nicochino del barrio chino en su mejor despliegue como narrador (que mejor lo hace que como escritor), deleitándolos con la poesía divina del gran poeta y fisico culturista Germán Barahona quien con la mayor amabilidad accedió a cedernos los derechos de ésta: la poesía nacida de su extraño e incomprendido mundo.
Como lo hemos dicho siempre y lo seguiremos diciendo, aquí les entregamos nuestra creación que producimos e interpretamos con toda la ilusión para ustedes, y como diría el glorioso Nino Bravo: "espero que le guste y Buenas Noches" (aunque sea de día... eso no importa).



PD: esta weá la escribí el domingo... y si desean adquirir más poesía Barahoniana por favor déjeme un comentario aquí mismo.

El amor, la depre & Peter Punk

Llegó la primavera a todo ritmo. Empezó hace rato en verdad, y otra vez andan todos hablando las mismas wevadas de siempre: que el amor, la depresión y el Pedro Pan.
Del amor puedo decir dos cosas. La primera es que una wevada muy linda, y la segunda es que es algo necesario. Eso.
De la depresión puedo decir un montón de cosas.
Hace poco conversaba con mi prima. Ella tiene el mismo apellido que yo, y ambos heredamos la misma tendencia dramática y fatal de pasar pal pico. Es increíble. El asunto es que esa característica nos ha convertido en personas muy afines, así que nos juntamos de cuando en vez (cada varios meses, porque igual es tóxico envontrarse mucho con gente que es muy aparecida a uno) para pelar a la realidá. Y es que nos carga. A eso se le llama un estado depresivo. Lo nuestro es constante e inevitable, pero ya ha sido tanto que terminamos enviciándonos y ahora último me he fijado que cuando llega el momento milagroso de sentimos bien experimentamos la leve sensación de estar traicionándonos a nosotros mismos y a nuestra naturaleza pésima. La weá, es verdad. No exagero. Entonces íbamos caminando hacia una estación del metro cuando le empecé a contar que para mí la depre venía siendo así como un estado nostálgico constante. Y esa nostalgia era por la nada... o sea, que echábamos de menos no-ser, o ser esa weá que éramos antes de nacer y que, probablemente, lleguemos a ser después que nos muramos. Pero ella no me entendió porque se afanó en hablarme cosas más o menos comunes. O sea, eso con lo que siempre me discuten ideas como ésta. Que cómo... de adónde... o sea, jelou, gaio, somos personas. Cómo tan poco importantes. Si algo debe haber después. Y yo le decía sí, claro... claro. O sea, la verdad es que no tengo idea qué wevada con nosotros. No tengo idea, y nadie la tiene menos mal. Muchos creen tener alguna idea, pero se dedican a creerla sin cuestionarla. Fe. Así se llama eso. Y yo ando apenas con mi fe. Pero no soy tan hereje como sueno. Igual que todos no acepto nuestra soledad infinita en medio del cosmos. Y tampoco acepto un inifinito sin alfas ni omegas. JAja. La reweá. faltaba el verdadero amor jejEntonces volví con la weá que estaba explicándole a mi prima. Le dije: "mira... piensa en esas personas que han tenido la fortuna de tenerlo absolutamente todo y que aun así se han sentido como el pico de todas maneras: incompletos, tristes". Y ahí ella empezaba a decirme las cosas de siempre: es que esto y lo otro... Les faltaba el verdadero amor. JAja y las mismas falacias que inventa la gente envidiosa para especular por la infelicidad de las personas que lo tienen todo. JAJA. No es que diga que mi prima sea una envidiosa de la gente que lo tiene todo y especula cosas comunes para explicarse sus tristezas sin sentido. Ja. Pero es lo común que solemos decir todos. Es normal.
Pero volviendo a la weá, el asunto era que a esa cosa que casi le pregunté sobre la tristeza sin sentido en verdad no tenía explicación alguna. Puedes decir que es maña... "depre" (como si una palabra pudiera explicar algo) o cualquier cosa. Pero no tiene respuesta. Es porque sí no más.
¿Por qué a las personas les pasa eso?
Y continué contándole mis teorías.
Yo le decía que han existido y existen aun personas con situaciones pulentas en las cuales han podido y pueden hacer y tener la weá que sea. Anything. Y algunos en extremos grotescos, onda sultán de Brunei o Michael Jackson (aunque no sé si ellos andarán tistes ahora). Y le dije que pensara en qué cosas ni la persona con más fortuna en el mundo puede experimentar para después andar contando. Eso po: la muerte. O sea, nadie puede morir y volver, por lo tanto nadie sabe qué se experimenta después de la muerte, y por toda la historia de la humanidad nadie ha sabido qué wevada pasa cuando se te acaban las pilas de la vida y shao pescao. (oum, sonó entero fleto eso del shao pescao ja). O sea... Jesús, el nazareno. Pero no nos contó nada, y en el credo dicen... dicen que dicen andan diciendo que fue a pasar el fin de semana al infierno.
Entonces llegué a la conclusión extrema que quizá ese es el alivio para la nostalgia depre endógena que afecta a ciertas personas desde los inicios de la humanidad. O sea, tienen que morirse no más.
"Nuestra gran depresión es la vida", me contaba el Poroto que le decía el BRad Pitt a su alter ego en el célebre film "de fáicláb" (o El club de la Pelea para los no-bilingües). Entonces claro. Para todos quienes se esfuerzan día a día en hallarle sentido y coherencia a la existenia misma hasta que se cansan, entonces puede que la muerte, o sea, el NO-SER, sea la solución a la problemática intensa propia contenida en el hecho simple de SER.
Es al fin darle un alivio a ese estado nostálgico de pasar echando de menos algo indefinible, pero que a la larga es echar de menos al hecho de no ser, no estar... de no ser nada. De esa nada nada sabemos, sólo que es lo que está a la izquierda del nacimiento y a la derecha de la muerte (si es que dibujamos nuestras existencias en una línea de tiempo).
Ah... no sé. Me hierve la cabeza.
Por último Peter Pan.
El cuento ese del pendejo que no crece y que vive en una tierra maravillosa peleando con piratas todos lo cachamos. Es bonita la weá en todo caso. Ingeniosa. A mi me gusta mucho, pero la novela no la he leído. De todas formas cuando volví a ver la versión de Disney, la clásica, quedé muy sapeado con una serie de ideas que se van mostrando solas. Sobre todo que al final la cosa la terminan mostrando como todo el rollo de una pendeja en el abismo de la infancia y en el umbral de la pubertad que se resistía a dar el paso de convertirse en señorita y ponerse media wevonsita como todas las mujeres cuando empiezan a creerse grandes. JAja. A cambio de eso seguía con la de andar inventándole historias a sus hermanos sobre un tal Pedro que vivía en un lugar magnífico pasándolo la raja. En fin. Todos cashamos eso. El asunto es que un día cualquiera el Pedro aparece "en verdá" y la pendejita queda loca al verse enfrentada a su propia fantasía que era un pendejo medio ególatra e indiferente en mallas verdes mezcla de ingenuidad y pendejería extrema; toda la imagen de lo que es un hombre ahora. JEJE. Y como las minas son entera asopás la niña quedó entera loca con el weonsillo pinganilla ese. Puta, qué manera de dar en el blanco en ese punto don James. En fin. Si hasta el día de hoy las cabras se siguen colgando del Pedro más nefasto que pueden hallar en sus vidas. Entonces la niña quería puro engancharse al Pedro, y lo seguía, pero el weón andaba muy sensimismado en su vuelo y los carretes (pelear con piratas, weiar con indios y engrupir sirenas) que apenas le daba la hora. Ella lo terminó encontrando grosero y antipático pero más movida por el afán de desplazar la frustración que sentía de no poder hacer nada por engancharlo que por el hecho de juzgar objetivamente el comportamiento de aquél niño fantasía.
Al final se choreó, volvieron a casa, decidió solita crecer y olvidarse de sus propias ficciones.
Al final la Wendy se avispó y nunca más se supo si volvió a sufrir por algun aweonado desgraciado.
Pero del resto de las niñas se encargó Disney, ilusionándolas con la imagen de un príncipe maravilloso que algún día vendría, como cantaba la pobre Blancanieves mientras le preparaba el almuerzo a los enanos kuleados que le prestaban pensión en su casa del bosque. Esa fue la primera película animada de Disney, y que dejó alucinado altiro a una generación completa de cabras mongólicas. Luego de un tiempo vino Peter Pan, que vendría siendo la arremetida de los mismos cerebros Disney para meterse en el no consciente de las niñas ilusionadas con el príncipe de Blancanieves y advertirles en cintas de treinta y cinco milímetros el fruto real de lo que podía significar el encuentro de sus ficciones con una realidad probable, y lo nefasto de los resultados. Al final sólo les indicaban un camino rápido e indoloro en la difícil transición de la infancia hacia la adultez. Qué wevada.
Pero filo.
Entonces llega la primavera otra vez, y es la misma temática de siempre... quizá hasta cuando.

PD: no entendí niuna weá de la que acabo de escribir.

11 octubre 2008

Fender Trauma (parte XLIX)



Ahora último mi trauma Fender anda prendido y me la paso todo el rato sufriendo con la wevada que quiero tener algo marca Fender de una vez por todas. Es como el pico. Debe ser el polen. Es una weá inexplicable porque el resto de los meses del año yo andaba todo feliz (traumado con la weá, claro) pero tranquilo. Pero ahora último no. No sé qué weá hace que esa cosa que me acecha desde la infancia media (pasando a la pubertad) de tener guitarras o bajos o amplificadores marca Fender me pene con más intensidad en el alma hoy. Pero algo pasa con las energías cósmicas esenciales que provocan que toda esa oleada de vibraciones provocada por mi anhelo ferviente no encauce bien el torrente y se vean desviadas en su ruta sideral hacia otros puertos distintos al mío, porque hace poco el Miguel me llama y me cuenta que el Álvaro (Luis Miguel) se había comprado una y justo se iban a juntar para estudiar algo de música juntos.
"Puta la weá", pensé con la envidia más amarga que se pueda experimentar. "Por qué esa weá no cayó en mis manos si llevo demasiados años anhelándola... ¿estaré haciendo algo mal? ¿será un karma no tenerla... o soy muy pobre?", y mi respuesta desesperanzada para todas esas preguntas era la misma: "no tengo idea".



Y cualquiera puede leer estas líneas y decir puta el kuleado aweonado... es weá de juntar plata y listo. Por último un crédito, préstamos. EN fin. Se puede decir tanta wevada al respecto, pero en verdad que algo siempre me ha pasado con el asunto que ni siquiera he sido capaz en todos estos años de organizar mi mente para evaluar todas las formas de tener una weá de esas al fin, fijar meta, plazos y trabajar duro por ello. No. Sólo en mi camino he logrado concluir metas menores, adquirir copias chinas baratas y conformarme. Es entero extraño, pero pico. Eso nunca me ha importado mucho. No le presto atención simplemente. Acepto el karma con estoicismo. Aunque igual el alma se me hace agua por tener mi guitarrita kuleada, y mi bajo kuleado echo pico del año de la callampa colgando a la altura de mi tula y haciéndolo cagar a todo ritmo tocando cumbias.
EN fin. Sigo igual, y las energías no se organizan, y la weaita sigue pasando al ladito mío... bien al lado. Incluso ahora mucho más cerca que antes, y me puedo conformar un rato tocando el dodolá y esas weás de las que hablaba antes.
Con eso estoy listo. Por mientras.
Aquí les presento una guitarra Fender Americana Standar... bien bonita la weá. Esa es la guitarra que le envidio al Álvaro, pero el socio es rewena onda y me la prestó un rato pa que me pasara la película, me tomara fotos, me negara y la quebrara.








FOTOS: Miguel Farías V.