¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

29 septiembre 2007

mi Radio...




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para ver el hueso roto



Hoy, mientras bajaba el cerro San Cristóbal pisteando como todo un Schumacher (como todo un campeón), perdí el control de la bicicleta cuando de pronto Matías, un rastafari con acento de bailarín de grupo axé, frenó repentinamente su bicicleta para saludar a Aurélie y Direke (?), sus amigas, que bajaban a pie. Con la rueda trasera frenada en lo absoluto la bicicleta en la que iba culebreó varios metros, pero en vista que no podía adelantarlo por su derecha o por su izquierda ya que habían obstáculos, doblé el manubrio con fuerza y la bici se frenó en seco: volé como un ángel y me dirigí al suelo como tirándome un piquero sobre el asfalto calientito, usé mi brazo izquierdo para recibir el piso, pero un sonido así como un "crac" seco me avisó que mi radio se había astillado y rodé dando dos vueltas completitas debido a la inercia. Me quedé en el suelo mirando el cielo abochornado, y con mi bracito torcido como cola de chancho sobre la wata.

Así, es como conocí a estos cabros (dos niñas y un niño extranjeros), que sufrieron mucho por mi dolor que aun no sentía, y me acompañaron hasta que me recogieron los de la ambulancia para llevarme a urgencias.
Hoy sentí mucho dolor, sobretodo cuando me enderezaron el brazo con las roldanas y los 6 kilos que me colgaron.


No puedo hacer nada durante muchos días... así que pasen a verme a Maruri los desgraciaos, para que dejen una firma sobre mi yeso.
No hay ningún problema en lo absoluto.


Los quiero a todos.







Estoy en paz con el mundo.

















P.D: para mi desgracia, esta wevada es verdad.

21 septiembre 2007

Jolie


Soy Gokú


Saboreando a Carlitros


"Sipo Sipo"


Empelotèe


Pantanal de lo Hermida


Watching the pantano (se me ve rajita)


Cousins


...y no me pueden pararmmm.


Pelusa


Con mi papá siempre hemos tenido complejos circenses.


Chupacabras


Pimpinela de Mozanbique


clases de salto con spyderman


K.O.


"come with me..." (NEO pokemon)


Cousins (parte II)


at the vicio (fight)


sunset


Nicochino live at the forrest (no importará todo lo que diga...)


olludo


gurnisharrisha...


levitando


"lonchando"


making empanada


BBQ

Strawberry Fields Forever

09 septiembre 2007

maravilloso

"Hasta que vuelvan las luces...
yo sé que te aliviará".
Fito Páez
Te Aliviará

Hace rato me sentía muy pal pico y no hayaba qué hacer al respecto más que resignarme a sentirme así hasta que la wevada se me pasara sola. Esa actitud de resignamiento frente al veneno de la vida que suele amargarnos de cuando en vez me pareció un signo de debilidad de mi parte porque -obviamente- no es primera vez en la vida que me sentía así, pero al rato, mientras enjuagaba una taza, cashé que en realidad esta weá del dolor no es más que una circunstancia más como todas las que nos suceden y nos van a suceder siempre en esta vida. Entonces qué shusha me quedaba. Nada. Por lo menos en ese instante no me quedaba nada más que seguir lavando la loza mientras esa amargura me secaba la garganta y hacía que yo me compadeciera de mí mismo.

La weá es que al rato me puse optimista y me aproveché de ese tránsito para aferrarme bien y buscar ahí esas soluciones ordinarias que caen mal por ser tan clichés, y al tiro me llegó una oleada de ideas sanas que comenzaron a sanar de a poco esa sensación densa que me tenía la sangre hecha un ulpo viscoso que mi corazón apenas podía bombear por mis venas. Y así comenzó un recuento feliz de mis últimas 74 horas de vida desde que me encontré las variaciones Goldberg de Bach tocadas por Glenn Gould y las metí al pendrive para irme oyéndolas en la góndola camino a Quilicura y las cosquillas que todas esas notas le hacían a mi alma de kuleado amargado, y la maravilla de que hubieran llegado así, solas, enviadas por los ángeles custodios en un archivo a 165 kbps después que mucho tiempo atrás el Gonzalo me las hubiera recomendado. Y yo iba todo feliz escuchando, y recordando la película donde ambientaban en un clavecín las aventuras de Amelie con los japoneses (Stupeur et tremblements). De repente me vi en Quilicuma haciendo el bolso, comprando chocolates en el supermercado, tomando una micro, tomando metro, encontrándome con un personaje, luego en la casa de la Nony, comiendo, comiendo, comiendo... luego con Miguel, luego tocando notas washas en la telecaster, luego durmiendo, luego soñando, luego despertando, luego trabajando, luego en el correo dejando un sobre grande, luego en la casa de la Nony, otra vez, con el Miguel en un supermercado abandonado comprando pipeño y helado de piña, luego comiendo, comiendo, comiendo, luego viendo a Antony & the Johnsons en Later with Jools Holland, luego otra vez tocando notas washas en la telecaster, luego escribiendo en este blog, luego duermiendo, soñando, despertando, haciendo un asado, comiendo, comiendo, comiendo y recibiendo a Guillermo, bailando cueca como maricones en el patio mientras me enseñaba, luego Michel y Paulina, luego tomar vino tinto rico, luego en el living con el bajo tocando el The Wall casi completo con el Guillermo al piano, yo al bajo y Micho y Paulina en los coros. Avenida Matta, los pungas kuleados, el taxi, el depto de Moneda con San Martin, el restorán chino de San Martin donde el chino volvió a abrir para atendernos, la china más linda del mundo en la mesa del lado dándole comida a una china chica, el depto, dormir, soñar, despertar, salir rumbo a Maruri y toparme con la cabeza de la marcha rumbo al cementerio general, cashar al chico Ampuero con su bandera roja gigante, colarme, ir a saludarlo, marchar, llegar a Maruri, comer, comer, comer, jugar playstation, shatear, hablar con harta gente, tomar once, ver a la Penélope Cruz en una película y lavar las tazas todo amargado porque mi vida se ha puesto penca.
Mansa paradoja... soy un conshesumadre: Esta weá no puede ser más maravillosa.

08 septiembre 2007

Efectuado

No me imaginé nunca cómo sería experimentar esa sensación abismante de la que hablan los weones letrados de encontrarte de pronto frente a una hoja en blanco y sentir que no hayas con qué shusha llenarla. Y un día cualquiera me instalo frente a la hoja en blanco y yo también me quedo en blanco y es que ya no tengo ni ganas de andar inventando mentiras entretes movido por ese afán inexplicable de hacer estas cosas "porque sí no más", y de nuevo me vuelco en la búsqueda aweonada esa del sentido perdido (weno, nunca he tenido sentido tampoco, así que no es ni tan sentido "perdido", sino que "nunca hayado") y vuelvo a los vicios colegiales justo ahora que se avecina la primavera tan linda y al fin descubro cómo se siente el ser una persona sin creatividad en lo absoluto y tampoco sentir ganas, siquiera, de volver a esos ejercicios de creación absurda que a la larga eran lo que me hacía vivir en verdad.
Al parecer esta weaita que para mi significa un drama tremendo no es más que el síntoma de un cambio que está ya configurado en mi persona y eso no más. Y si yo cambio, entonces mis intereses cambian y si mis intereses cambian, entonces el curso en el que me desplazaba por el universo cambia y así... puta que fome. Si. Es fome hablar de una weá que sucede en todo momento y a toda la humanidad. Es como si hablara sobre el hacer caca, pichí o respirar, pero como dijo Ghandi: no importa lo aweonado o profundo que hagas, lo importante, de todas formas, es que esas weás se lleven a efecto.

01 septiembre 2007

La Serena


Estuve en La Serena... linda la weá*.




(*) ¿y a quién reshusha le importa?