¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

28 abril 2007

Pan en tu camino

Y YO...
¿QUÉ HAGO AQUÍ?





by father Nicolás Alejandro

El rollo de querer saber cuál sería nuestro propósito aquí es una maña entera vanidosa. Pero de todas maneras es normal, porque somos humanos po. Y la weá es que nuestro desarrollo nos cría un sentimiento de importancia tan fuerte que se nos encarna, y no podemos, a la larga, evitarlo. Viene incluído en cada uno de nosotros y nadie se libra. Y el truco es que ninguno de nosotros se da cuenta tampoco. Eso es todo. Pero el dilema tremendo que existe frente a esta circunstancia fatal e inevitable del ser, es que también criamos junto con este ego -o "YO"- el sentimiento opuesto, que sería el de no querer ser seres egoístas (malos), pero esta otra weá también constituye una vanidad tremenda que no es más que una raicilla que se desprende de lo que nombraba al principio, porque desde la negación del egoísmo viene la vanidad que nace de la ficción que nos inventamos de ser "wenos kauroz", y nos sedamos con esa idea huérfana y bastarda que no trasciende de nuestra corteza cerebral y nos masturba las neuronas y el corazón, y se queda ahí, bien adentro. Y pasa siempre que en nuestros afanes de bien siempre terminamos dejando, al final, la pura cagada, porque somos seres chantas que traen el veneno incluído, y por lo tanto el bien terminaría siendo no más que una circunstancia que sale de chiripazo así como cuando vai a cargar la tarjeta bip y le sonríes al cajero porque te acordaste de un chiste weno y sin querer dejaste al kuleao con su alma contenta y vós nunca lo sabrás.
Pero una voluntad humana no puede generar bien. Nunca. Porque el bien, a la larga, siempre ha sido un error, no como el mal, que muy por el contrario, nos sale tan natural y espontáneo; casi mágico, parafernálico, atractivo y fácil. Y de eso sí que hay de sobra, en todas partes. Y fíjate bien, porque cuando abras la la reja que da a la calle y te asomes lo primero que vas notar será algo malo: casas, cemento, cables, autos enchulados tocando reguetones imposibles, afiladores de cuchillos, etc.
Eso no más. Insisto, es una circunstancia fatal e inevitable del ser. Y el asumirla tampoco te libra del peso moral que alguien haya inventado por ahí para fastidiarte. No. Y claro, a mi tampoco me sirve de nada escribir toda esta weá, pero es que me fascina fastidiar. Y a todos también les gusta fastidiar, porque lo probable es que me salgan con sus weaitas que "
depende del punto de vista", que " es que las cosas no deben ser sólo porque sí", o que "nunca existirá nada vano si se hace con honestidad en el corazón", o "es que debe haber un propósito" y así: un acopio de wevadas que salen escritas en las trajetas village que me sé de memoria, y que han condicionado el filosofeo popular pero que, a la larga, si revisan bien, descubrirán que no son más que retazos de egos que desesperados intentaban reafirmarse en una realidad tan arisca y mala como esta.
Jesucristo, el Buda, Confuncio, Lao Tsé y yo hemos hablado mucho sobre esto. Y la gente insiste en opinar, de puro kuleada no más, si la humanidad siempre ha sido, es y será kuleada, pero por porque ya somos así, "
eguitos" disueltos en la nada, y siento que quizá la pregunta ¿Y yo qué hago aquí? no es más que otro fastidio de una ladilla esparcida en el cosmos.

PD: creo en Dios

27 abril 2007

Oyuken !!!

Abril ha sido el mes de las revelaciones esenciales de weás que siempre he tenido metidas adentro, pero que nunca habían podido salir no sé por qué. Weás no más, a la larga uno igual termina mutando y punto. La weá sucede no más. Y parece que de pronto me puse a cambiar mientras andaba en metro, y yo juré siempre de wata que eso me pasaría en un viaje en micro.
Entonces ahora estaba haciendo la hora pa irme a clases, bolseándole el ibook al Miguel, mientras se intenta dar vuelta el Super Streer Fighter (o el dos, pa los entendidos) aunque la Chun Li acaba de sacarle la chucha, pero continuó con Guille, a ver qué weá pasa... y después de clases me vengo de nuevo, porque tenemos planeao hacer alguna weaita rica para comer, y va a venir el Micho, el Guillermo, La Karen y la Norma, y que bakán que sea un viernes, porque el lunes tengo prueba porque el profe de geotecnia se mariconeó con el sangushe, y el miércoles hay que entregar el informe, así que mejor me voy a Quilicura a estudiar y tipear algo, y también pa ver a la Penélope, usar mi pc, escuchar mis canciones kuleás que echo de menos.
Ahora el Miguel me pregunta: "ya kuleao... dime con cual juego", porque la Shun Li de nuevo le sacó la shusha, y le dije que con Carlos Blanka po... pero de nuevo lo mandaron a la yugui.
Pero volvió a jugar, y le está mordiendo la cabeza, y es de color gris con el pelo rojo, y se le tiró encima en forma de bola, y pa defenderse se cubre la cabeza, y atrás hay unos chinos tirándole el cogote a unas gallinas...
Queda el tercer round, y me dice que ahora se pitea a la china kuleá... Le digo que la tiene lista, pero la china dice: "yastá", porque acaba de sacarle la chucha de nuevo.
Wena la weá.
Y Eso es todo.... cambio y fuera.

24 abril 2007

24

Anoche no podía quedarme dormido pensando y pensando muchas cosas que nunca me importaron tanto, hasta que de pronto entre medio de todos esos pensamientos me llega la revelación más linda que me hubiera podido soplar en el oído mi subconsciente, y que era la convicción más pura que los veinticuatro ha sido la edad más la raja que he experimentado desde que salí por una cesárea de la wata de la Flavia un lunes 6 de diciembre de 1982 a las 11:05 de la mañana en la maternidad antigua del hospital San José, auspiciado por un plan de salud pública implementado por Augusto Pinochet.

22 abril 2007

en la yugui

Un día cualquiera me fumo un pito, me trago el humo, pasa un rato y ya estoy adentro, sicoseado, experimentado toda la realidad artificiosa que te regala una sobrexcitación neuronal. La weá rasca. Y me río y me río, y que grande que venía el río a todo esto... lleno de caca, porque cada vez que paso por la estación Carlos Valdovinos siempre huele a water. Es triste. Pero pico, la cosa es que estaba volado, escudriñando al mundo, que me parecía como recién hecho, y aprovechando todas esas voladas -valga la redundancia- (y no es "rebundancia" con be larga, como usted cree) que todo comenzó a parecerme muy simple, entonces así, sumido en medio de una realidad sin complejidades, disfruté gracias a mi basicidad, ¿ y yo qué hago aquí?, no me importa ya, vengo dos ríos que dan al mar. Jaja. Estaba en la yugui.
Feliz, feliz.
Alegre alegre.

19 abril 2007

Confundido

"no quiero volverme tan loco"
Charly García





¿Qué tengo que hacer?




PD: esto es verdad

17 abril 2007

Fealdad

Ya no viajo en góndola.
Hoy por hoy viajo en tren. Todo el día. Y no se me ocurre nada lindo como antes, que apenas me bajaba de la weá me venía a escribir sobre lo que se me había ocurrido. No. Aparte que también, hoy por hoy, no tengo internet ni un pc a mano.
Lo único, eso sí, es que tanto andar en metro me ha servido para descubrir que soy un sicópata raro: Miro puras cabras feas.
En serio: guatonas, flacas desabridas, pecosas con cara de soldado imperial, espinilludas, niñas con cara de angustia y miedo... etc.
Y me di cuenta hace poco, porque en vez de mirar a las niñas bonitas que van todas quebradas jurándose divas de vagón de metro con olor a raja, o de mirar gomas grandes y potos ídem, me obsesiono con alguna devotschka de bajo perfil que va piola en algún intersticio del vagón del tren.
Pero ojo, nunca he dicho que no mire potos redondeados ni gomitas fugaces en mi innumerables viajes, porque de hecho, los miro si tengo oportunidad de divisarlos entre todos los potos y gomas de un andén cualquiera, pero son fugaces, y los olvido para siempre.
Esto otro es distinto. Porque muchas veces las imágenes de estas princesas horrendas se me queda en mi retina por mucho tiempo, y ya me ha pasado que hasta algunos rostros se me han repetido, como hoy, en Toesca, cuando vi a esa parvularia con cara de pena y un acné que florecía en sus mejillas, y que un pelo largo y voluminoso intentaba disimular cayendo sin gracia ni efectividad sobre su carita. Y la primera vez la habré ido mirando casi diez estaciones, hasta que se bajó casi arrancando. Pero es que yo no podía dejar de mirarla y mirarla, más intrigado que la mierda, y de nada, intrigado absolutamente de nada.
Y creo haber escrito sobre cierta vez que venía en la góndola y me pegué con una pecosa con cara de soldado imperial que con esos ojos que parecían un par de puntos negros sobre su cara observaba la nada. Y yo miraba y miraba.
Puta, y Dios me libere de la vanidad de llegar a creer que yo no soy feo y, por lo mismo, me tomo la licencia de hablar de las niñas "feas", pero tampoco quiero irme en voladas insoportables sobre discuciones de estética y patrones y sólo quiero decir que la realidad kuleada es horrenda en su crudeza despiadada y no podemos obviar un punto de comparación que todos nosotros, como humanos que somos, solemos establecer para todo, y con el cual fracturamos al mundo y establecemos la línea fronteriza que separa una cosa de otra. En esta caso, por supuesto, lo bonito de lo feo. Y puedo asegurarle a todos (hombres y mujeres) que todas estas niñas que observo con tanta intriga y dedicación han sido en realidad todas muy feitas. Punto.
Todo eso es por mi negación. Me detesto igual como detesto al mundo. Eso es lo que trasciende de mi, y por eso nadie, a la larga, me pesca. Las cauras lindas no me pescan, y todas estas niñas feas tampoco. Entonces, desde mi instrascendecia absoluta, observo con intriga a estas niñas que siempre proyectan algo que me atrae tanto y me estimula un deseo de saber qué cosa les saldrá por la boca si yo me acercara a ellas y les dijera:
"oie... ¿conversemos alguna weá por mientras?"
Mientras, en algún lugar del cosmos, un zorro que hablaba se engrupía a un pendejo ABC1 de rulos rubios con que lo esencial era invisible al ojo, y yo pensaba:
"weno... puede ser", pero el asunto no trascendió y hoy, en un vagón de metro, a nadie le importa esa weá. Sube una negra rajona y todos estos viejos pungas ponen una cara kuleá de payaso con el día libre, y yo también miro, y me imagino alguna obsenidad que tampoco trasciende, y luego continúo mirando a mis brujas feítas, blancanieves de ciudad pegado, como un simio.

15 abril 2007

Dirty Rivera Arte


Estas weás me las encontré... las dibujaba el cochino Rivera cuando éramos unos escolares kuleados ociosos.



07 abril 2007

Roma

Es un rollo que tengo desde niñito. Sobretodo en estas fechas.
Y de pronto es semana santa, y todo bakán porque el fin de semana es largo, y puta los años que se han venido sucediendo rápido uno tras otro. Pero no importa, porque cuando vaya a prender la tele voy a ver todas esas películas de semana santa que me fascinan y que he venido viendo desde que descubrí el televisor ANTU blanco y negro que teníamos en Conchalí que para cambiar del Ángel Malo al Pipiripao tenía que usar un alicate, y si la weá se veía mal, entonces tenía que moverle el gancho pa' ropa desarmao que usaba como antena... y así, un año tras otro, hastra que el ANTU se fue, llegó el JVC, luego el SAMSUNG pantalla plana... pero desde pequeñito en mi imaginación todo este rollo ha sido siempre igual, invariable, hermoso... la misma película que en mí se ha desarrollado con la misma fotografía, con el mismo arte... y es que tanta película sobre Jesucristo, y ver en todos los canales a algún actor gringo usando cascos de soldado romano me ha llevado al sicoseamiento total, que desde siempre he alucinado con haber sido un general romano sádico.
En serio.
Hace poco estaba viendo por vez millonésima vez Ben-Hur, y aluciné al extremo con el tribuno Mesala, y esa pinta de kuleao malo, que igual le da matar cualquier cosa que no fuera romana. Y en eso estoy yo, en un caballo, a la cabeza de un grupo enorme, y al frente veo a una manada de bárbaros que se acercan en grupos como hormigas, cantando al unísono alguna cosa rara que en mis oídos sólo suena parecido al falsete imbécil que hacen los barristas al animar a sus equipos de fútbol. Y de pronto miraba con atención y veía que eran puros pungas de blanco y negro, y azul... agitando banderas... claro!, son garreros de verdad que vienen apareciendo por una colina. Y no lo podía creer, qué shusha hacíen estos aparecidos kuleaos en mi fantasía. Y empiezo a urgirme tal y cual como cuando voy en el metro, hay partido en el monumental y me topo con hordas de estos shushesumadres que vienes pintando el mono, robando y cantando con voces de mongólicos en cautiverio. ¿Qué shusha?. Y me miro todo generalísimo, encima de un caballo. Echo una ojeada hacia los lados y ando con un ejército tremendo. Y miro hacia atrás y mi ejército llega hasta el horizonte. Hay un cielo azul hermoso, y estas hordas que se acercan suenan cada vez más claras.
Puta, es mi fantasía, debo limpiarla. Y sólo taconeo al caballo que se lanza desesperado en contra de estos weones, y desenvaino una espada reluciente, afiladísima, y con la mano derecha la sostengo con firmeza, y es tan liviana que siento que sólo llevra mi brazo extendido, pero al verme de pronto encima de estos bárbaros normandos mezclados con barristas pungas chilensis comienzo a sentir cómo el filo de la hoja comienza a abrir carnes, a cortar rostros, orejas, narices, carrillos, cueros cabelludos, y siento gritos de horror, y afirmo las riendas con firmeza, y me doy cuenta que andar a caballo es tan siemple, y es tan ligero, y sutil, que es como ir volando, y me lleno de confianza, y mi mente siniestra me hace hacer mariposear la espada, mientras la siento seguir cortando, cortando, hasta que a cada lado mío van dos tipos cabalgando vestidos como yo, desesperados, escoltándome, y me devuelvo gritando que maten a todos estos shushesumadres. Llego a un terreno elevado con los dos jinetes tras de mi, me bajo y obervo cómo estos desgraciaos se matan entre sí como en todas las películas que he visto durante mi vida. Me miro y estoy ensangrentado de la cintura hacia abajo. Mis jinetes me preguntan qué hacer, y yo les digo que a los sobrevivientes los crucifiquen por todo el camino que lleva de vuelta hasta Roma, si es que alcanzan, claro, y el resto que se pudra en el cerro.

02 abril 2007

Pimentón Rojo Fields Forever



Let me take you down cause' I'm going to...


Pimentón Fields, nothing is real...







Campo de pimentones rojos

El Noviciado


Santiasco


Chile



con amor, pa' la Carlitra.