¿Y yo qué hago aquí?

La weá weón.

31 enero 2007

Puro Cuento

Por ese entonces a este weón le dio por andar con una piedra en cada bolsillo para espantar a los perros que llegaban a bailarle el ula ula a su reja, ya que la Josefa (su perra) andaba en celo. Era pan diario, desde hace dos días ya, andar lanzando piedras a los fierros de la reja -porque no era tan malvado para darle a los pobres quiltros- para que los angustiados galanes de la Josefa arrancaran asustados y al otro día estuvieran ahí, otra vez, esperanzados. Al tercer día fue que la piedra que le lanzó al quiltro negro con tiña que bailaba el aserejé apoyado con sus patitas delanteras sobre la reja fue rebotar para darle en una canilla a la pobre Javiera que justo iba pasando toda urgida a comprar el pan. La pobrecita llegó a quedar agachada del dolor, mientras se sobaba y tapaba su cara para que no se le vieran sus ojos todos vidriosos. Y este weón de un salto salió y se agachó al lado de ella a pedirle disculpas y que no había sido su intención, y ni yo ni la misma Javiera podríamos recordar qué cosas más habrá dicho este pajarón que no se dejaba de dar la lata mientras ella, la pobre, del dolor pasó a la vergüenza, y de la vergüenza llegó a odiarlo.
Al fin la Javiera se paró, y este weón le miró su canilla con una mancha roja parecida a Oceania y que muy pronto sería un moretón. El sopenco la acompañó hasta la panadería, y la Javiera iba con una cara de dos metros, y cojeaba, pero lo hacía para que este weón se sintiera una peor persona, porque en realidad no era para tanto, y ella caminaba y este weón iba ahí, dos pasos tras ella; entonces compró su pan y sus huevos, y al salir este weón estaba ahí, como haciéndole la guardia, pero ella mientras pasaba a su lado le dijo que la dejara sola, que ya había pasado todo y que estaba bien, pero el porfiado, al rato, la alcanzó con unos dulces, un chocolate relleno con frutilla y unas flores de mazapán, y la Javiera se detuvo, se quedó mirándolo y aceptó sólo para no parecer soberbia, aunque al mismo tiempo le pidió que la dejara tranquila, y que ya no se preocupara. Pero este weón, al parecer, no oyó nada, porque continuó caminando tres pasos tras ella, sentido y aun con la carga en su conciencia.
Así continuaron, callados, y Javiera hasta había dejado de cojear desconcentrada, pensando en este weón pegote que no la dejaba tranquila nunca, cuando al pasar por la casa del imbécil miró hacia adentro como para recordar su incidente y de pronto su cara se iluminó, soltó una carcajada cruel y continuó caminando hacia su casa porque le habían advertido que debía llegar con el pan luego. El joven se apresuró para llegar donde Javiera y ver de qué se reía, pero a él no lo habría hecho sonreír ni un sindicato de payasos borrachos cuando vio al quiltro tiñoso montado sobre la dulce Josefa perreando como si el mundo fuera a acabarse. ¡La reja!, pensó este weón, pero ya era tarde para echar la llave.

Quilicura, 20:36 hrs

30 enero 2007

ILUMINADO POR AFUERA NO MÁS


Lorea'... tengo todos los medios para hacer weás y me quedo en blanco. No se me ocurre nada.

26 enero 2007

Al borde

¿Te hai fijado que uno siempre sabe lo que debe hacer?
¿Pero te hai fijado también que, aún sabiéndolo, uno no lo hace?
¿Y te hai fijado que uno recurre al resto en busca de una especie de ayuda artificiosa sólo para que te repitan la misma obviedad pasada a cliché de siempre?
¿Y te hai fijado, también, que a pesar de estar concientes de esto continuamos haciéndolo igual?
¿Te hai fijado que nos gusta wear?
¿Te hai fijado que esta no será la última vez?

¿No ven?... si al final, washos, nuestro destino trágico es la fatalidad del error.


Nota: "corazón de poeta" de Jeanette es la condensación de lo sublime que vaga a través del universo.

24 enero 2007

Ana Frank

Estoy ansioso porque es miércoles y aun faltan dos días para irme a la playa. Pero el dilema es que en dos días un imperio puede desaparecer y cualquier persona, como tú o como yo, puede aparecer y dejar en un instante la pura cagada.
Qué sensación tan abismante.
Pero de eso no quería hablar en realidad.
Pasa que a pesar de cualquier circunstancia que actualmente me envuelva, y a pesar de cualquier sentimiento del cual me sienta completamente invadido... aún así. Aún así no puedo dejar de sentir en mi que todo es bueno.
Todo es bueno. Demasiado bueno.
De nuevo la dicha Ana Frank me invade.

23 enero 2007

Zancudos

El domingo me fui a dormir más triste que la cresta porque al otro día tenía que levantarme como diez para las cinco de la madrugada. Y todo por querer estar más horas en el litoral, al lado del mar.
Era tarde, y estaba con mi familia y amigos en la roca de la parcela siendo, y estando y tomando coca cola y comiendo papas fritas, pero el frío y el amor comenzaron a noquearme y tuve que resignarme a hacer lo que debía hacer que era irme a la cama.
Me despedí de las dos personas que tenía más a mano, y al resto le hice un ademán de abanico con mi mano lacia.
La noche fue infernal, y de pronto desperté y estábamos los cuatro que nos había tocado dormir en el living rascándonos cada espacio de nuestra piel.
Zancudos...

22 enero 2007

Inexplicable

Pasó recién, cuando venía en la góndola (pa' variar)
A todo esto, el tema "quererte a ti" de Ángela Carrasco es sublime... lo digo terrible en serio.
Entonces venía todo tranquilo -y más feliz que la mierda- pensando en la casha de la espada e intentando preguntarme por qué era tan dichoso cuando por el pasillo de la micro se aparece una niña de unos 19 ó 21 años, quizá, buscando un asiento donde instalarse. La micro estaba en vías de llenarse, y yo iba como siempre flaiteando en la hilera del fondo y sólo quedaba el puesto que estaba al lado mío. Entonces la niña llegó hasta el final, como que titubeó, volvió a mirar hacia todos lados para ver si sobraba un asiento en otra parte, pero al final se fue a sentar a mi lado resignada.
Yo sabía que ella no estaba ni ahí con sentarse al lado mío porque siempre ando todo cochino. Pero esta vez intuí que fue mucho peor porque yo venía mucho más cochino: había llegado esa misma mañana de la playa, y el día anterior con cuea me lavé las manos cuando llegué de la quebrada de Córdoba después de haber tomado vino en caja casi toda la tarde, y desde ese entonces que no visitaba un baño.
Puta que me enorgullece ser cochino.
La weá es que iba de lo mejor con mi felicidad kuleá imposible e inexplicable hasta que la micro se llenó y apareció una señora que no encontró donde diablos descansar sus posaderas enormes, y yo, en medio del dilema moral y estimulado por la felicidad esa que me paré y le di el asiento.
Me paré, apoyé la espalda contra los vidrios y me fui mirando hacia adentro de la micro. Y en eso que me fijo en la niña que se había sentado obligada a mi lado cuando me captura la atención y se la ganó durante todo el resto de viaje en góndola que me quedaba.
La niña era feita... en verdad lo digo: tenía carita de soldado imperial. Pero le miraba su peinado todo fome, su nariz rara y sus ojos que parecían dos hoyos negros en medio de las nebulosas de sus pecas cafés y no era nada linda. Pero me capturó, y me fui mirándola todo el viaje.
En un principio me reprimí, pero después de un rato me di cuenta que no era amor (ja).
Pero estaba demasiado intrigado con saber a qué se debía ese magnetismo tan anómalo.
Al final miré, miré y la niña fue demasiado insensible a mi sicopateo. El viaje terminó y no la veré nunca más.
Qué cosas... ¿no?

PD: Yo no soy lindo tampoco.

18 enero 2007

la volaita

"Dos amantes van a Katmandú
incesante paso de luz..."

Algo enorme (Balas y Flores)
Fito Páez
inédito

Me carga hablar de estas weás.
Pasa que de repente me pongo a conversar con cierto personaje que ni interesa, cuando de pronto comencé a abstraerme de tal modo que lo que este personaje decía se disolvió en una cortina, y el sonido comenzó a sonar en mis oídos en mono, y lugo el pitito ese que suena en la carta de ajuste del canal trece de los años ochenta cuando tiraban un la en 440 vibraciones por segundo afinadito, pero este "tilimbre" -Papelucho me marcó- sonaba como un la bemol, pero ni tan bemol, porque igual le faltaba como un 1/3 de 1/2 tono pa ser esa misma wevada. Qué jugo. Pero ignoren esto, son puras mentiras. A lo que iba es que de pronto me vi en medio de un trance como esos que describía Don Carlos Castaneda, cuando Don Juan lo hacía meterse en trance, le corría el punto de encaje y este kuleado se cagaba de miedo hasta cagarse de verdá (que se valide la redundancia) en los pantalones.
Yo no pensaba... o sea sí, pensaba, pero no cashaba nada. No sé si me explico, pero es algo complicado de describir. Quizá sin darme cuenta hice eso de parar el diálogo interno (aunque igual es balsa de mi parte decir esta weá, porque a Don Carlos esa weá le costó como tres años de pura drogadicción y aweonamientos) pero la weá es que el estado ese fue no común, y la cuestión es que mientras yo sostenía una conversación (que más parecía la audición de un speech ególatra de mi parte) con un alguien equis, que de pronto dejé de racionalizar las palabras que entraban en mi como el sonido del planeta girando sobre su propio eje, o las nubes chocando con el viento, o el agua evaporándose... a todo esto, yo estaba en la playa. Y habían muchos árboles. (Puta, el mix de Garras de Amor by DJ Pinky ya me sicoseó...) Entonces las hojas sonaban al chocar entre sí, y yo sentía el sonido como de cabezazos colosales de Dioses arrepentidos, y también el mar rugía como un funeral de dinosaurios con gripe y flema. Luego, una brisa comenzó a poner mi piel de gallina, pero yo sentía que millones de espinas crecían en mi piel, y al germinar sonaban como cuando el agua cae sobre el aceite hirviendo. El cerebro estaba atiborrado de sonidos que luego comenzaron a filtrarse, a mezclarse, y en el cielo vi a todas las nubes del mundo, en el piso, bajo mis chalas, toda la tierra del mundo, y que cada hebra de la que yo estaba hecho chillaba como un insecto en medio de una ciénaga húmeda al atardecer. Las piedras eran planetas enormes, llenos de cosas extrañas, y los troncos de los árboles tenían arrugas de millones de años que hacían un ruido como el de un ronquido de elefante senil. Y yo levanté mi mano para hacer algo, creo que para tapar mi boca con el cuello del polerón, y de pronto una voz me pareció familiar, dijo frases que tuvieron un sentido más chico que comencé a interpretar poco a poco hasta que identifiqué un: "Nicolás"... y claro po, si yo me llamo así, y creo que se referían a mi.
Puta... había vuelto de no sé qué ni de no sé dónde. Fue casualidad.

PD: esto es terrible mula

16 enero 2007

PALETEADA

I'm dreaming again
Like I've always been
And way down low
I'm thinkin' of the prettiest thing

"Prettiest Thing"
Norah Jones


Kauroz....

¿Quién se raja con una pasaje a Londres?




PD: esto es recalcitrantemente cierto

11 enero 2007

MENOS MAL (parte II)


"The Prettiest Thing"
Norah Jones

Menos mal... se me ocurrió algo y el universo de inmediato comenzó a cuajar.
Estoy en verdad impresionado.





09 enero 2007

MENOS MAL

De repente me acordé que hace harto tiempo que no me pasaba rollos.
Y de pronto voi en micro (pa variar.... vivo en góndola) y pienso que el calor no puede llegar al extremo de ser insoportable porque de lo contrario se acabaría la especie humana sobre el globo, y lo otro es que mientras la gente sube, y la micro no se mueve hasta que aborden todos, y el calor se siente por todas partes, sobre todo en el culo, y en la espalda que vibra con el ronronear infernal del motor que hace vibrar el respaldo de mi asiento plástico que hace que mis grasas se friccionen entre sí, estrujándose y exprimiéndose hasta que las gotas empiezan a correr por mi espina hasta el umbral de mi raja.
Y el olor a vieja kuleá, a carburador y a convertidor catalítico es tan denso que puedes sentirlo cuando inhalas como si estuvieras hundido bajo el aceite de las piscinas de Lucifer, en el Hares.
Y el escenario parece tan horrible, sobre todo a las 15:24 pm, pero de repente miro alrededor a la niña con pinta de mamá soltera tan flaquita que tiene una guagua flaite con el cráneo más grande que ella y que a ratos se pone a vomitar, y al niño rapero con un ojito de vidrio que se sienta al lado mío y da saltos porque sufre de espasmos que debieron haber sido la secuela de varios años sumido en la pasta base... aun así junto todo: lo que veo, lo que huelo, lo que siento etc etc y lo sintetizo en una sola palabra: felicidad.
Puta, kabros, soy inevitable y fatal y trágicamente feliz. Estoy cagado.
Pero a eso no iba...
Lo más importante, y menos mal que ocurrió, es que se me ocurrió algo para desear. Y gracias a eso regresé a los rollos, y a esa clase de rollos pulentos.

menos mal

07 enero 2007

EL CLUB

Fue una idea del Eduardo que organizáramos un club para weones nerds que no tienen remedio en esta vida. Y entre sus peculiaridades destaca que las reuniones regulares serían en el entretecho de la casa.
Fue en medio de una conversación que el Agusto me salió con esto como una idea para el guión de nuestra película imposible. Llevamos años con el asunto de la idea principal, y otro tantos más en la redacción del guión que, en realidad, me corresponde exclusivamente a mi. Yo soy pajero, así que el guión está en nada. Pero las dieas siempre están llegando y partiendo.
La idea es muy buena. Y lo más bueno que tiene es que no es una idea huérfana que muera perdida entre el cosmos creativo que existe en el aire. Nada que ver.
Entonces para el año nuevo al Eduardo se le metió en cabeza celebrar parte del evento metido en el entretecho acompañado de los primeros socios. Yo tuve mala cuea porque cuando me enteré que estaban todos metidos ahí arriba ya se venían bajando. Yo estaba borracho y continué fingiendo que el hecho no me había importado.
pero sí. La cosa es que me fijé que ahí arriba estaba el Eduardo -porsupuesto- la Daniela (JAJA) y Juan, un amigo de mi primo.
El club ya está inaugurado, pero Juan estaba como sobrando. Una: porque no lo conozco bien, y otra: porque el motivo que lo hizo ascender a la dimesión "entretechiana" me parece dudoso.
La weá es que desde un principio en el club estaba el Eduardo (como su generador espontáneo) y luego yo, que cumpliría algún papel terciario.
Insisto que la idea es buena. Y lo que me sirvió como catalizador para tomarle atención fue que hace poco, en una conversación de nerds con Daniela, me dijo que ella ya se sentía socia del club, y me mencionó que mi primo se había entusiasmado invitando a cualquier persona de las que conoce (conoce a mucha gente). A mi me daba igual, porque aun no tenemos un reglamento interno que limite los ingresos o normas básicas de desarrollo. Pero coincidimos en pacto mutuo e inconsciente que hay ciertos criterios a considerar a la hora de aceptar integrantes. Y coincidimos que ciertas personas no podrían participar nunca por motivos netamente estructurales.
Puta... y sí... si sé que se trata de una idea que para cualquier persona no tiene relevancia ni trascendencia alguna, pero el asunto es que para nosotros tres: Eduardo, Daniela y yo, todo este asunto tiene algo de homeopático.
Y no... no hablo necesariamente de dolor pero sí de algo de incomodidad con respecto a la realidad misma.
Puede ser que tengamos problemas de percepción, y por lo tanto también problemas con la realidad. Pero no sé... no me tinca.
Entonces el asunto quedó listo, se inauguró el primer período del club del año 2007 y espero que todo lo que debe salir como producto de esta asociación particular y secreta (ni tanto) se note con el transcurso del tiempo.

Yo ya soy socio, y me toca ponerme a escribir demasiado. Esa es mi tarea.

PD: Nadie más juega.

05 enero 2007

Sweet Dreams

Sweet dreams... los detesto con todo mi ser.

Anoche tuve un sueño muy lindo.

De pronto me encontraba adentro de un vehículo grande y acondicionado como una de esas casas rodantes. Quizá era una casa rodante, pero debe haber sido una micro, porque era grande.
Yo estaba en una litera, y habían varias más repartidas, y por las ventanas yo podía observar cómo las cosas iban pasando... íbamos en movimiento. Pero lo freak del asunto era que el watón Vega iba manejando a todo ritmo. Yo lo podía ver desde el camarote.
En eso se hace a la orilla, abre la puerta y sube un grupo de pibas jóvenes... sub -18 quizás, todas flacas y con aspecto de niñas en riesgo social. Subieron de a una, la última se quedó acompañando al watón y el resto vino hacia a trás. Una de ellas, flaca, pero muy bonita (no la podría comparar con nadie como referente... nunca la había visto) se vino a echar a mi lado. Yo estaba relajado, y de pronto echo una ojeada y me doy cuenta que el resto de mis primos está cada uno acompañado por una. ¡Son putitas... qué bonito! pensé, y me doy cuenta que ella está esperando que yo me lance. Pero como soy medio mariconsito para mis wevadas, me echo hacia atrás, apoyo mi cabeza sobre mi antebrazo y me pongo a mirar por la ventana las cosas pasar.
Todos van felices. Yo también, de hecho, pero no sentía la urgencia de hacer con la niña lo que me diera la gana. Aunque de pronto noté que ella tenía un aspecto que me desagradaba un poco: estaba como fastidiada. A mi me dio igual y continuaba en lo mío. De pronto me ponía a mirar a mis primos ara cashar qué weá estaban haciendo los degenerados (no los nombraré, para cuidar su identidad) pero salvo el watón Vega que iba manejando y conversando con una chica que quizás habrá tenido la misma edad que él... salvo eso que todo era un poco bizarro. Todos no cesaban de jugar con su putita como si el mundo fuera a terminar pronto.
Luego ella se saca toda al ropa y es tan flaca, y el sueño tan real, que cuando me da por darle golpecitos en el hombro para llamarle la atención y decirle una idiotez, ella me toma por asalto y me pega. Me da un combo muy bueno sobre la nariz, como con su manita medio abierta y media cerrada, y la sangre empieza a chorrear por mi boca. Y siento mojado. Me paso la yema del índice por los labios, me miro y me da una ira que a lo único que atino es a agarrar a la niña con mis manos, y puedo sentir su cuerpo escuálido y huesudo, y ella se resiste y se caga de la risa, como si hubiera hecho algo chistoso... y de pronto su espalda estaba toda manchada con la sangre que no me paraba de salir por la nariz mientras yo por la cintura la golpeaba hacia mi con fuerza.
Fin.

No se lo cuenten a nadie... es una porquería bizarra y sucia.

La No-Dicha Infeliz


Lo que pasa es que venía de mi trabajo tipo 17:13 hrs, con un calor que me atacaba por todas partes, sentado al final de la góndola, y de pronto me bajó toda la amargura. Puta que sentía amarga hasta la última célula que conformaba mi persona en ese entonces ( hasta este momento han muerto demasiadas). Puta... ¿qué weá pasó?, me preguntaba a mi mismo.... -esperen... voya cambiar a la Julieta Venegas por otra cosa... mm mmm mm puta... no tengo nada weno para este momento... puta... dejemos a la Ángela Carrasco, quererte a ti, pa ke me amenice- entonces, con todo mi ser sumido en la amargura que el viaje se hizo tan desabrido y triste que al ratito me bajaron als ganas de desaparecer. En serio... pal ultra pico.
La cosa es que como me he vuelto medio estoico para la wevadita que hice lo que hago siempre y terminé ignorándome a mi mismo no más, como siempre. Pero el truco ese no me funcionó. Siempre falta algo... esa es la dinámica. Siempre se pierden piezas del lego en la reconstrucción de la felicidad y la disha, entonces la maquinaria no puede funcionar, y por lo tanto la amargura pudo expandirse más allá de sus límites abstractos para dar paso a la exteriorización, que esta vez se manifestó en mi rostro que vi de pronto reflejado sobre la puerta de la micro cuando la weá se abrió y de golpe vi ahí a un flaco andrajoso con una cara de funeral que no se la hubiera podido transformar en risa ni un sindicato de payasos drogados.
Puta... otra vez la infelicidad.
Cabros... el asunto es que yo siempre intento andar con una sonrisita kuleada leve sobre mi rostro para ablandar un poco mi aspecto y ver si eso me sirve para encontrar amigos en la vida. Weno, la weá nunca me ha funcionado, pero me ha servido para servirme la existencia con más soltura. O quizá eso es un invento mío porque soy weno para andar inventando, pero por lo menos -pienso yo- me esfuerzo un poco por echarme trapos helados encima, y aunque sea con inventos.
Puta que estoy cagado, y siento que no tengo vuelta a menos que me accidentara y perdiera masa encefálica, porque lo introducido ¿cómo chucha te lo quitas de adentro?.

04 enero 2007

El Amor después de...

Ya paren de llenarse la boca con sus conceptos respecto al amor que me dan náuseas y ganas de "gomitar" como decía el curadito de esa historia hilarante de cuentista chileno de los años 20 que nadie conoce.
Pero en serio. Me tienen los wevos llenos de conceptos e ideas al respecto.
La weá es que la verdá sobre el amor la descubrí este fin de semana en Quilpué, una tarde mientras pelaba zanahorias para la cena de año nuevo.
Lorea' lo que dije: la verdá
La weá es que no pienso explicarles nada porque no soy tan pulento para escribir como pensaba, y tampoco quiero que me salgan con wevadas, contrariándome; pero para toda la gente que especula que nunca he conocido lo que el amor es porque nunca me han visto correr tras nada ni nadie, entonces les digo que se metan todo su ideario ficticio por la nariz y se lo guarden en el lóbulo parietal izquierdo hasta que un día pelando algo para alimentar a otras personas-como yo- se den cuenta de qué se trata la weá.

Nota: Esto es verdad